Se suele presentar a Pinochet como un dictador más de los tantos que han sembrado de muerte y desgracias la historia latinoamericana pero no conviene equivocarse.
El militar chileno, traidor a su gobierno legítimo, sanguinario desde joven y mentiroso siempre, fue, sobre todo, el instrumento necesario para poner en marcha y experimentar el proyecto neoliberal que los grandes centros del poder económico mundial diseñaban para recobrar las posiciones que les había hecho perder la gran crisis de los años sesenta y setenta.
El agotamiento del modelo económico y la fuerza que el pleno empleo había dado a las clases trabajadoras de los países occidentales minaba las tasas de beneficio, mientras que la presencia referencial de la antigua Unión Soviética mostraba al mundo entero que, por muy imperfecta que apareciese, había una alternativa efectiva al capitalismo.
A principios de los años setenta la situación se hizo especialmente problemática y desde Estados Unidos se comenzó a urdir una estrategia que se basaría en cuatro grandes procesos: una amplísima reconversión tecnológica (que lideraron las grandes empresas multinacionales), un sustancial cambio de coordenadas en la política económica (que planificó el equipo liberal del Presidente Nixon), una auténtica catarsis social mediante la generación planificada del desempleo (cuya otra cara sería la caída brutal de los salarios) y el endeudamiento generalizado (cuya contraparte sería una altísima retribución de los capitales gracias a los tipos de interés mucho más elevados) y una ofensiva ideológica y política (la “revolución conservadora”) que abanderarían Ronald Reagan, Margaret Tatcher y el Papa Juan Pablo II.
Pero ese plan, cuyas estrategias y contenidos fueron solidificando a lo largo de la década de los setenta, era intrínsecamente conflictivo. Entre otras cosas, suponía desactivar la resistencia sindical, silenciar las reivindicaciones obreras, poner en marcha novedosas formas de regulación económica a través de las privatizaciones y de la liberalización de la industria y los servicios, obtener recursos para financiar y apoyar el gasto que iba a suponer a las empresas la reconversión tecnológica para lo que había que desmantelar el Estado y el gasto público y social, cambiar el discurso del bienestar por el del individualismo, desarticular las instituciones de diálogo y coordinación internacional...
Era, en consecuencia, un proyecto complejo y difícil, arriesgado y de casi imposible implantación simultánea en todo el planeta. Para ponerlo en marcha con éxito convenía actuar preventivamente en tres frentes fundamentales.
En primer lugar, bloqueando o incluso eliminando el papel referencial de la Unión Soviética, lo que llevó a diseñar planes de desestabilización en los países socialistas más sensibles a la atracción occidental, como Polonia y, al mismo tiempo, a dar un acelerón en la carrera armamentista que liquidara las posibilidades de desarrollo de la ya por sí enferma economía soviética.
En segundo lugar, abortando cualquier otro experimento de cambio social, por muy tímido o reformista que fuese, como el que se estaba llevando a cabo en Chile bajo el mandato del Presidente Salvador Allende. Finalmente, se hacía necesario experimentar, en la medida de lo posible, las medidas más radicales de la estrategia liberalizadora. Unas medidas que en aquel tiempo sólo sostenía una minoría exigua de los economistas teóricos y prácticos más renombrados y sobre cuyos resultados sociales y económicos cabían todavía muchas dudas. Ese era el caso, por ejemplo, de la privatización de los sistemas de pensiones públicas o de la reducción radical del gasto público, pasos imprescindibles para que el capital privado pasara a disponer de fondos y rentabilidad suficientes en la coyuntura que se avecinaba.
A lo largo de la década de los setenta se fueron urdiendo todos esos procesos que culminarían con la llegada de Tatcher y Reagan al poder y con la elección del cardenal polaco Karol Woijtyla como máximo dirigente de la Iglesia católica.
La coordinación entre ellos, las reuniones mantenidas en instituciones y foros diversos, la similitud de los discursos que se fueron fraguando gracias a sus intervenciones públicas y la coincidencia de las orientaciones estratégicas que proyectaban esos tres dirigentes mundiales son bien conocidas y han sido amplísimamente documentadas.
Pero como acabo de señalar, el éxito final de ese proceso no hubiese sido posible sin las experiencias previas, sin los ensayos y sin el ejercicio de desmovilización que se llevó a cabo, principalmente, en el Chile fascista de Pinochet.
Es precisamente por eso que el auténtico papel histórico de Pinochet no puede ser entendido solo en su lectura nacional o como mera expresión del militarismo cesarista que inspiró tantas dictaduras latinoamericanas, e incluso ni siquiera sólo en términos de representar, como en tantas otras, a los sectores más privilegiados y reaccionarios de su país frente a la experiencia progresista de la Unidad Popular.
El dictador chileno mostró bien pronto que no actuaba solamente como el típico matón cuartelero sino que su régimen respondía, sobre todo, a una doctrina y a un proyecto económicos novedosos.
Así, Pinochet fue el primer gobernante en poner en marcha procesos de liberalización y privatización y no es casualidad que contara desde el principio con la simpatía y el apoyo de los liberales más preclaros de su tiempo, como Hayeck o el recientemente fallecido Milton Friedman.
Hayeck fue entrevistado en 1981 por el diario chileno El Mercurio y sus declaraciones dejaban ver claramente la naturaleza experimental de la dictadura chilena y el beneplácito que le daban los intelectuales que estaban dando apoyo ideológico al proyecto de implantación del neoliberalismo: "Mi preferencia personal -dijo el Premio Nobel- se inclina a una dictadura liberal y no a un Gobierno democrático donde todo liberalismo esté ausente".
Por su parte, Milton Friedman había visitado mucho antes Chile donde fue recibido con “cálida hospitalidad” según sus palabras. El propio Pinochet le pidió consejo y Friedman le envió una larga y cariñosa carta de apoyo en la que, además de darle recomendaciones, le reconocía su papel de adalid del neoliberalismo: “Estoy conciente de que su gobierno ya ha dado pasos importantes y planea otros futuros en orden a reducir las barreras al comercio internacional y a liberalizarlo, y que, como resultado de ello, la ventaja competitiva real de Chile se refleja mejor en éste hoy que en las décadas pasadas (…)”. En otro momento, Friedman calificó el golpe de Estado como “no más que un bache en la ruta”, “un período de transición” para lograr un crecimiento económico sostenido.
La pretensión neoliberal de la dictadura ha sido reconocida ampliamente. Así lo hace, por ejemplo, Jesús Piñera, que fue primero Ministro de Minería (devolviendo a la propiedad privada este sector estratégico) y luego ministro del Trabajo y Previsión Social y como tal artífice de la privatización del sistema chileno de pensiones, una privatización ejemplar para los liberales y desastrosa para los trabajadores, algo hasta tal punto sabido que el propio Pinochet no la aplicó a los militares y policías. En su artículo Milton Friedman y sus recomendaciones a Chile
Otro economista liberal de Chicago y una de las personalidades económicas más importantes de la administración norteamericana en los últimos decenios, George Shultz (al que significativamente se le ha llamado “el hombre del modelo chileno de fascismo”
El carácter precursor de lo que hizo Pinochet en Chile, no limitándose a establecer una dictadura al viejo uso en un país de la periferia sino experimentando el modo de civilización que se quería imponer más tarde a todo el mundo, fue lo que hizo que, a pesar de tener sus manos ensangrentadas y de ser un ladrón y un vil asesino, gozara del apoyo y la amistad de los principales gobernantes de su época, de Tatcher, de Reagan y, por supuesto, de la jerarquía católica que, con honrosas excepciones como las del cardenal Silva Henríquez, bendijo una y mil veces a la dictadura chilena.
El apoyo de Juan Pablo II y el Vaticano a Pinochet bien fue evidente. Durante la visita del Papa a Chile (y a diferencia de lo que el polaco solía hacer cuando se enfrentaba a teólogos de la liberación, dirigentes de la izquierda y políticos progresistas en general cuyas manos, sin embargo, nunca estuvieron llenas de la sangre que corría por las de Pinochet) no salió de su boca ni una sola palabra de condena de la dictadura ni de los continuos atentados contra los derechos humanos que de modo bien evidente se cometían en Chile. Siendo los crímenes de la dictadura harto evidentes, no cabe sino pensar que, con su silencio, Juan Pablo II los justificaba o legitimaba.
El teólogo católico Juan José Tamayo dice en su artículo Los hombres de Pinochet en el Vaticano
No se trata de hacer juicios de intenciones, ni tan siquiera es necesario interpretar la naturaleza del silencio papal ante los crímenes de la dictadura chilena pero sí hay que afirmar con toda rotundidad que Juan Pablo II fue cómplice de Pinochet en la misma medida en que ambos estaban comprometidos con un proyecto político evidente y en que ambos fueron operadores singulares de la puesta en marcha del neoliberalismo, uno como avanzadilla en Chile y otro en todo el mundo.
En definitiva, la historia política de Augusto Pinochet no es la de un dictador más de la periferia, sino la de un precursor del neoliberalismo. Y, por esa condición, legitimado, aplaudido y protegido por los mismos que más tarde lo pusieron en marcha en otros lugares.
Conviene saberlo y subrayarlo porque es imprescindible saber que el origen del neoliberalismo está lleno de sangre inocente, que es intrínsecamente contrario a la libertad y a la dignidad humanas, y que es desastroso en sus resultados económicos y sociales, como lo fue en Chile, en donde la economía y los beneficios crecieron pero con la mayor desigualdad de su historia, con la pobreza más elevada y con tremenda frustración social y personal.
No es casualidad, precisamente por eso, que la historia personal del propio dictador sea como la del neoliberalismo: mentirosa y corrupta. No es casualidad que el primer gobernante neoliberal fuese un dictador, un traidor a su patria y un ladrón de bienes públicos. Como no es casualidad que quienes tanto hablan de derechos humanos lo aplaudieran y protegieran, mostrando de esa forma la cínica forma de entender la justicia y el derecho del neoliberalismo.
Es una desgracia decirlo pero es algo que no podemos olvidar: desaparece Pinochet pero queda gran parte de su obra. Por eso lo respetan tanto y por eso lo protegieron en vida.
Pero sea como sea, al final de su vida quedó ya todo evidente. Supimos desde el principio que fue un traidor y un asesino; más tarde se descubrió que, además, fue un ladrón. Ahora van a saber quién fue hasta los mismísimos demonios. Nunca mejor dicho, porque será al infierno donde acuda si es que de verdad hay justicia eterna.
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CIERTAMENTE:::al final de los dias se supo todo HEROE somos miles los que damos gracias por estar vivos gracias a el....ahora saquense Uds.los ojos, buitres, ladrones y corruptos mal nacidos..sufran con la casa del teo ,con los viajes del arellano,las vacaciones del Guiñez,el poder de Huenchullán y con las cagadas del gobierno.eso se merecen mediocres envidiosos,resentidos si los becados y los cargos son para los de arriba y su sequito y punto,coman de su misma mi.......leo el paskin pues me deleito,leyendo cagada tras cagada a nivel regional y nacional ese es el chile que quiere la democracia.salud por el bien que le hacen a la ciudad y a la región
El gil este que se hace llamar CHIQUY, seguramente que no tuvo algún familiar como hermana, hermano, padre, que fuese torturado por las huestes del genocida, ratero, que espero que SATÁN lo tenga en el reino del infierno, que el mundo entero lo conoce por el sanguinario más grande del siglo XX., este imbécil manifiesta y expresa que gracias a este engendro le debe la vida, que bolas tiene este tarado.
Usted sifrino Chiquy, que tienes un nombre o alias ridículo y de corte fascista, más bien amariconado, no hables más huevonadas, ya que con todas las falencias de esta democracia, TU fascista las puedes denunciar , en cambio en la dictadura del ratero, no podías abrir tú hocico nauseabundo, porque te desaparecían, ¡OISTE MOMIO FASCISTA!
Referente al artículo, creo sin temor a equivocarme, quedaron corto,Pinochet, alias el genocida, retero, era un títere de las Transnacionales,El Imperio, y los Oligarcas criollos, yá que este siempre fué un mediocre, de pura cueva se graduó , pueden remitirse a las evaluaciones en la Escuela Militar(de no ser que estas fueron eliminadas), cuando se graduó lo mandaron a Pisagua hacer su práctica o pasantía de verdugo y torturador, o sino pregúntele a la vieja Lucía.
MOMIO CHIQUY, si quieres saber más sobre el ratero, hazlo saber por intermedio de los cabros The Paskin, que con todo gusto te lo haré llegar, y te caerás de CULO, al conocer la verdadera vida de este sanguinario.
Es un tema álgido que sin duda a los que lo vivimos y despues de tantos sinsabores en estos terribles años de dictadura y de concertación ya mas que eso nos apesta.
Es increible y decepcionante darse cuenta que todavia hay tanta gente que sigue pensando que la historia de Chile se puede escribir tan solo de dos formas: Pinochet y la Concertacion. No es asi.
No debemos olvidar la tropelia de la dictadura militar, pero estamos viviendo otra dictadura disfrazada de democracia. Si hablamos por ejemplo de la pobreza extrema y las clases adineradas de antes ¿ De que estamos hablando cuando tenemos como nunca en la historia un abismo entre los sueldos de los chilenos y los funcionarios de servicio publico, digo politicos, se reajustan los viaticos y sueldos millonarios en la cámara mientras se hace vista gorda al sueldo minimo establecido por ley para nosotros la gallá .
Tenemos libertad de opinión, pero ¿te sirve de algo si tus palabras se la lleva el viento y no te pescan para nada? y mas aún a nadie le interesa lo que piensan o necesitan las personas cuando de alguna determinación gubernamental se trata?
¿Es menor el hecho de que para ostentar un "moderno" sistema de transporte urbano en Stgo se tenga que exponer a una escolar adolescente a que transite asustada por las calles solitarias de su barrio a las seis de la mañana para ir a su colegio porque resultaba que no era conveniente mantener la micro que la llevaba sino hasta diez cuadras mas lejos de su hogar?
Por favor!!, ¿democracia?. NO!. insensatez, indiferencia, insensibilidad social, incompetencia.....INDECENCIA......., lo menos.
Propuesta?..como todo buen sembrador para sembrar primero debe desmalezar y deshacerse de los rastrojos de mala hierba .
Es tarea dura por cierto pero debemos comenzarla urgente deshalojando los parasitos que la tienen contaminada.
Vale la pena para poder descongestionar un poco la angustia del rostro de los pobres compatriotas que deambulan por las calles y para esto cualquier, léase bien CUALQUIER cambio logrará revolver el gallinero y quitarles esa cuota de poder que ya los tiene en estado de delirio.
Los milagros ocurren y ocurrirá el milagro que abra los ojos de los votantes cuando decidan su próximo voto para recuperar el chileno solidario , pero no solo para las catástrofes, amable, divertido y buena onda que se durmió entre el ruido de las metralletas y los cahuines bochornosos de la mafia que nos gobierna.
PARA LA CHINITA PACIENTE:
ES CIERTO LO QUE TU MANIFIESTAS, ESTA ES UNA SEUDO DEMOCRACIA, PERO PERFECTIBLE, PODEMOS CAMBIARLA, EN LAS NUEVAS COHORTES, LAS NUEVAS CAMADAS ESTÁ LA ESPERANZA, PERO COMADRE CON LOS MILICOS JAMÁS, ESO ES FASCISMO PURO, QUE ES SINÓNIMO DE TORTURA, POBREZA, INJUSTICIA SOCIAL Y MUERTE.ESTAMOS CLAROS QUE NUESTROS DIRIGENTES Y LÍDERES SE VOLVIERON UN NEGOCIO, TODO PARA ELLOS ES BUSINESS, Y MONEY, HAY CONTADAS EXCEPCIONES, Y MUCHOS DE ESTOS LÍDERES SON CONTEMPORÁNEOS, CON UNA TRAYECTORIA REVOLUCIONARIA DIGNA DE IMITAR, PERO HOY ME DA ASCO Y REPUGNANCIA AL VER SUS ACTUACIONES, SEGURO ESTOY QUE EL COMPAÑERO SALVADOR ALLENDE DE DEBE ESTAR REVOLVIENDO EN SU NICHO, Y SI DESPERTARA HABRÍA CIENTOS DE FUSILADOS POR TRAIDORES A LA PATRIA Y AL PUEBLO.
Mi asesor comunicacional me solicita que informe cada tres meses las novedades que se producen en el averno. Hay que marquetearse y ganar clientela. La mayoría de esas novedades fallecen incineradas al primer bramido de las flamas, pero algunas logran sobrevivir entre las brasas. Una que puede interesarles a ustedes chilenitos, tiene que ver con un huevon que por estos lados lo bautizaron como 'el Tata'.
Está más flaco, bronceadito el conchesuma, y grita más que mariachi quebrado cuando lo bañamos con ácido sulfúrico los días sábados. Su único amigo es un gil llamado Adolfo, y entre los dos marchan como huevones con un brazo estirado, pero mis ayudantes de inmediato los amarran y se los pasan en pelotas a unos romanos muy jaraneros y buenos para la farra; son los amigos de la fiesta, llamados Nerón y Calígula, que sin perder tiempo los violan tres o cuatro veces al ritmo de una marcha muy recu...riosa llamada Lily Marlen. Yo disfruto esas escenas, para qué negarlo.
El 'Tata' quiere ganarse mi sim patía, por eso se ha dedicado en estas semanas a preparar tres calderos con aceite hirviendo y una cama con clavos envenenados para recibir algún día a unos rancagüinos que según él se llaman Charlitos, Marquito (dije Marquito, no Maraquito), Jotapé (o Lete, le dicen también) y Estebancito.
Esa actividad le produce placer al viejo'e mierda y le permite soportar el "período de entrenamiento" a base de latigazos, mordidas de vampiros, violaciones de romanos,apaleos por la aplicación de la ley de fuga (que me encanta), baños con ácido sulfúrico, ingesta de soda cáustica, descanso en una parrilla ardiente y, lo que más me gusta, cantar durante tres horas cada jornada "La Internacional" (ahí, el vejete llega a llorar). El período de entrenamiento es corto, solamente cuatros siglos y medio. Una bicoca. Después de ese tiempo, según lo que acordamos con mi adversario Dios, el 'Tata' se reencarnará en ua mujer proletaria que será dirigente sindical marxista.
No tengo más novedades que informar.
Al CHILENO ARANGUA ...........leerlo y decir resentido social,es poco,soy mujer idiota !!!!!!!!!!! y momia como el circulo en que me muevo pero trabajo en un servicio publico ,mi marido es vendedor en una tienda,tengo tres hijos,un oficial de la armada otro estudia derecho en la chile y el que salio ahora de cuarto medio odontología y en mis tiempos libres tejo y vendo mis productos,nos sacamos la mugre para darles educacion a nuestros hijos,nadie me ha regalado nada y que bueno que tu compañero ALLENDE se de mil vueltas al ver las cagaditas que hacen los de gobierno,en mi juventud eran ellos los muertos o yo....fueron ellos y claro que denunciamos a varios como tu.JA - JA.
Adios por un buen tiempo para tu alegría me voy a Buzios por un mes y medio,como te quedo el ojo,mis tres hijos nos regalaron la estadia en un resort.
!!!!!!!!!! CUAL RESENTIDO SOCIAL????????? !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Vieja ridícula en primer lugar no es EL CHILENO ARANGUA, debe decir "EL CHILENO DE ARAGUA", otro día te explicaré vetusta el significado de este seudónimo.
Decrépita, me alegra que esta tribuna te sirva para opinar, y decir lo que te venga en gana, esta es democracia con todas las fallas e imperfecciones que ella tenga, pero lo repito responsablemente con los "MILICOS" jamás hubieses tenido la oportunidad de hacerlo.
MILICO, DICTADURA, ES IGUAL A TORTURA, INJUSTICIA SOCIAL, INEQUIDAD, Y MUERTE.
Se despide de ti vieja decrépita, un compatriota amante de la paz, amor al prójimo, de la igualdad y de la justicia social.
PAZ HERMANOS!!!! ¿? AL CHILENO DE ARAGUA Y A LA VIEJA CUICA PELOTUDA