Arturo Alejandro Muñoz –desde Coltauco
ES EL MÁS peligroso, decidido, respetado, temido y mediático delincuente de América Latina. Desde hace dos años tiene en sus manos la paz o el terror en ciudades gigantescas, tales como Río de Janeiro, Sao Paulo y Curitiba, pero su ejemplo comienza a multiplicarse, a rodar libremente por otras ciudades amenazando replicarse en países vecinos como Argentina y Paraguay. Se le conoce con el apodo de Marcola, y la sola mención de ese alias pone en alerta a policías, militares y gobernantes brasileños.
Está detenido –desde hace largos meses- en un presidio de Sao Paulo, pero desde allí ordenó a sus ‘comandantes’ desatar el infierno. A partir de ese momento, todas las ciudades brasileñas viven con el alma pendiendo de un hilo. Decenas de asesinatos a plena luz del día, asaltos violentos a bancos y locales comerciales, cien buses de transporte público quemados en la calle, miles de brasileños huyendo a sus casas y refugiándose en ellas mientras la policía se batía a balazos con las bandas organizadas que bajaban desde los ‘morros’ y favelas. El país de la ‘verde amarelha’ es consciente que ha nacido una nueva clase de pobres decidida a morir o matar, una clase de pobres armada hasta los dientes con tecnología de punta y sin miramiento alguno para usarla a destajo. Sao Paulo es el centro de sus operaciones.
Muchos paulistas hubieron de vivir días enteros atrincherados en sus domicilios, escuchando el zumbido de motocicletas, balas y bombazos, percatándose que la policía era incapaz de poner atajo a asaltos diarios a automovilistas en pleno centro citadino, o ataques a cuarteles policiales que dejaban un par de cuerpos tendidos para siempre en las aceras, o incursiones a balazos en locales comerciales….el pánico reinó dos semanas en la ciudad más poblada de Sudamérica. Finalmente, las autoridades y los políticos hubieron de ‘negociar’ con Marcola para obtener –momentáneamente- cierta dosis de tranquila normalidad.
Lo que usted leerá a continuación es la traducción de la entrevista que el diario O’Globo realizó a Marcola, al interior del penal donde cumple sentencia y desde donde ordena a sus ‘comandados’…es decir, a sus veinte o treinta mil seguidores que viven en favelas y que, dirigidos por delincuentes de alta peligrosidad, forman parte activa del ejército marcolense, de manera voluntaria o por temor a ser asesinados. Las crudas y sicopáticas declaraciones del líder de la delincuencia brasileña mueven a la sorpresa y a la reflexión, pero especialmente señalan cuán inútiles, prevaricadores y deshonestos parecen ser los parlamentarios, las autoridades y los policías y militares de un país atrapado por la peor corrupción política que pueda encontrarse en el subcontinente.
O’Globo (OG) : ¿Usted pertenece al PCC? (PCC: Primer Comando de la Capital, nombre que da Marcola a sus ‘comandados’).
Marcola (M): Más que eso, yo soy una señal de los nuevos tiempos. Yo era pobre e invisible…ustedes nunca me vieron durante décadas…y antiguamente era cómodo resolver el problema de la miseria…el diagnóstico para ustedes era obvio: migración rural, desnivel de ingresos…la solución nunca llegaba. ¿Qué hicieron? Nada. El gobierno y la prensa sólo nos hacían aparecer en los reportajes a los morros (cerros de las ciudades) o en las músicas románticas sobre ‘la belleza de los morros al amanecer’. Ahora, estamos ricos con la multinacional del pueblo. Y ustedes se están muriendo de miedo. Nosotros somos el inicio tardío de vuestra conciencia social. ¿Se da cuenta? Soy culto…leí a Dante en la prisión.
OG: Pero, la solución sería….
M: ¿Solución? No hay más solución, compadre. La propia idea de ‘solución’ es un error. ¿Ya vio las 560 favelas de Río de Janeiro? ¿Anduvo en helicóptero por encima de la periferia de Sao Paulo? ¿Solución, cómo? Ella sólo sería posible con muchos billones de dólares gastados organizadamente, con un gobernante de alto nivel, con una inmensa voluntad política, con crecimiento económico, revolución en la educación, urbanización general; y todo tendría que ser bajo la batuta de una ‘tiranía esclarecida’ que saltara sobre la parálisis burocrática secular, que pasase por encima del Legislativo cómplice (¿o usted cree que los 287 chupasangre van a reaccionar?; si pudieran, esos chupasangre se roban hasta el mismo PCC) y por encima del Poder Judicial, que es el que impide sanciones. Tendría que haber una reforma radical del proceso penal del país, tendría que haber comunicación e inteligencia entre los policías (nosotros, en la prisión hacemos incluso ‘conference calls’). Todo ello costaría billones de dólares e implicaría un cambio sicosocial profundo en la estructura del país. O sea, es imposible. No hay solución.
OG: ¿Usted tiene miedo de morir?
M: Ustedes son los que tienen miedo de morir, no yo. Además, aquí en la cárcel no pueden entrar a matarme…pero yo sí puedo mandar a matarlos a ustedes allá afuera. Nosotros somos hombres-bomba. En la favela tengo cien mil hombres-bomba. Estamos en el centro mismo de lo insoluble. Ustedes en el bien y yo en el mal y, en el medio, la frontera de la muerte, la única frontera. Ya somos otra especie, somos otros bichos, diferentes de ustedes. Para ustedes la muerte es un drama cristiano en una cama, con un ataque al corazón…para nosotros la muerte es la cecina diaria envuelta en una bala. ¿Ustedes, los intelectuales, no hablaban de lucha de clases y decían al pueblo ‘sea marginal, sea héroe’? Pues bien, llegamos, somos nosotros. Ja, ja, ja…Ustedes nunca esperaron esos guerreros del pueblo, ¿no? Yo soy inteligente. Yo leo…leí 3.000 libros y leo a Dante…mis soldados son extrañas anomalías del desarrollo torcido de este país. No hay más proletarios, o infelices o explotados. Hay una tercera cosa creciendo allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el total analfabetismo, diplomándose en las cárceles como un monstruo Alien escondido en las brechas de la ciudad. Ya surgió un nuevo lenguaje. Nosotros estamos delante de una especie de post-miseria. Eso mismo. Una post-miseria genera una nueva cultura asesina ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes. Mis ‘comandados’ son una mutación de la especie social, son las semillas del gran error de ustedes.
OG: ¿Qué cambió en las periferias?
M: La plata. Hoy la gente tiene plata. ¿Usted cree que US$40 millones no mandan? Con US$40 millones la prisión es un hotel, una oficina. ¿Qué policía va a querer matar esa mina de oro? Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si un funcionario vacila, es despedido y metido al ‘microondas’...ja,ja,ja. Ustedes son el estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos y burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros somos la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados. Ustedes van paso a paso. Nosotros estamos al ataque. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos transforman en súper estrellas del crimen. Nosotros los transformamos a ustedes en payasos. A nosotros nos ayuda la población de las favelas, por miedo o por amor. Ustedes son odiados, son regionales, provincianos. Nuestras armas vienen de fuera, somos globales. Nosotros jamás nos olvidamos de ustedes, pues son nuestros caseros. Ustedes se olvidan de nosotros apenas pasa el momento de la violencia.
OG: ¿Qué debe hacer la sociedad entonces?
M: Voy a dar un ejemplo, incluso en mi contra. ¡¡Atrapen a los barones del pueblo!! Hay diputados, senadores, hay generales y hay incluso ex presidentes de Paraguay en las paradas de la cocaína y de las armas. ¿Pero, quién va a hacer eso? ¿El ejército? ¿Con qué plata? No tiene dinero ni siquiera para el rancho de los reclutas. El país está quebrado, sustentando un Estado muerto con impuestos de 20% al año, y Lula aún aumenta los gastos públicos empleando 40 mil picapedreros. Estoy ahora leyendo a Iausewitz, ‘Sobre la guerra’. Ustedes no tienen perspectivas de éxito. Nosotros somos hormigas devoradoras. Mis comandados, mi gente, tiene ya hasta cohetes antitanques…para acabar con mi gente tendrían que lanzar una bomba atómica en las favelas…pero además, mi gente acabaría fabricando también muchas ‘umazinhas’, esas bombas sucias….¿ya lo pensó? ¿Ipanema radioactiva?
OG: Pero…¿no habría solución?
M: Ustedes sólo podrían alcanzar algún éxito si desistieran de defender ‘la normalidad’. No hay ya más normalidad. Ustedes precisan hacer una autocrítica de vuestra propia incompetencia. Pero voy a ser franco…estamos todos en el centro de lo insoluble, sólo que nosotros vivimos de ello y ustedes…ustedes no tienen salida. Ustedes son la mierda. No hay solución, ¿y sabe por qué? Porque ustedes no entienden la extensión del problema.
Todo lo escrito en este artículo pareciera corresponder a un guión cinematográfico, sin embargo la percepción interna que permanece es la de haber conocido y escuchado a un psicópata social, o sociópata, casi demoníaco, en el que se combinan la intelectualidad y la maldad como una argamasa de cinismo y crueldad incontenibles. Semejante monstruo, lleno de odio, se culturizó, es decir, se auto engendró. Un espécimen alienado digno sólo de ser mantenido largos años en una institución siquiátrica. Sin embargo, en beneficio de sus atenuantes, es válido afirmar que Marcola –y otros como él- se presenta cual producto de una sociedad consumista y ególatra, una sociedad neoliberal, que olvidó los valores esenciales de la humanidad trocándolos por un individualismo que permite ‘perdonar y olvidar’ los ilícitos y engaños cometidos por la clase política.
LEA EN THE PASKIN:
LA HERENCIA ECONÓMICA DE PINOCHET
POR ANDRÉS SANFUENTES

Impactante articulo que nos demuestra la maldad del sistema economico que nos rige por voluntad de los poderosos. En cualquier momento aparece un Marcola en una de las carceles chilenas y ahi nos vamos todos a la cresta. Lo que esta pasando en Brasil puede llegar por estos lados en cualquier momento si la clase politica no le pone atajo a las desmedidas ansias economicas de los empresarios o a los robos y corrupciones de algunos politicos.
Comenté este articulo con mi primo que vive en Rio de Janeiro porque no crei mucho en lo que aqui se decia, pero mi pariente me asegura que es todavía peor lo que ocurre por allá con la delincuencia y la corrupcion politica. En las ciudades brasileras los patos malos hacen lo que quieren y matan a cualquiera gil a pleno dia sin que nadie haga nada. Como dice el periodista estas atrosidades pueden llegar a chile si el gobierno y los politicos siguen dando el ejemplo de robos y frescuras.
no es necesario que llegue un marcola de brasil ya tenemos un par en rancagua y estan libres.
vean la dupla TEO y GUIÑEZ raul edgardo, con este par y un alcalde ciego rancagua se fue a la paila.
(alcalde ciego porque no es capaz de ver como el lameculos de GUIÑEZ le esta cagando la posible futura postulacion)
sr. alcalde abra los ojos.
El articulo no es mas que los propios herrores de los politicos corruptos golpeandolos en la cara, es la mierda creada por ellos, este marcola es un Bin Laden americano creado por el capitalismo salvaje que se adueña de las consciencias del pueblo y que en Chile no nos oponemos, nos sumamos porque no somos culo de dar la pelea.
Hoy ningun partido defiende al los verdaderos despotregidos ( la clase media ) los que pagamos los sueldos de los empresarios y de los pobres.
En Chilito nos conformamos con una mujer presidenta gobernada por Lagos, Girardi, etc.
Y que tal si sale un intelectual narco y deja la cagada como en Brasil, eso seria malo muy malo, todos los politicos saldrian a la defensa de la intitucionalidad, del crecimiento del 6 % etc.
Sin duda no es la forma de superar a esta clase politica maleada y de poca monta como los Aguirre, Romero, Arellano, Solorza, perdon Marcola ja, ja ,ja.
Quien se identificara con el pueblo como antes, como en la prehistoria lo realizo la Democracia Cristina. Hoy todos defienden el modelo económico, porque a todos les llena su bolsillo y el pueblo tiene que seguir pagando sus cuentas.
En algun momento de la historia muchos aplaudieron a Pinoche por el golpe, quizas en el futuro saldra un Marcola y repitira la historia de Brasil, esperemos que los señores politicos se dignen a trabajar por quien dicen representar y no continuar con los robos descarados que nos tienen acostumbrados.
Ese monstruo del Marcola en Chile ya sería por lo menos seremi en Rancagua.
el ejemplo maldito y macabro dado por este brasileño delincuente ya fue tomado en chile por algunos patos malos, como los de rancagua que amenazan con contratar a vicarios asesinos para despacharse a cuatro fiscales. No les dicen nada estos hechos a las autoridades y a los parlamentaios que siguen dandole manga ancha a los delincuentes. La actitud permisiva de nuestros políticos encuentra apoyo en algunos descerebrados que los defenden a brazo partido. Hay que unirse al Partido Ciudadano que fundaron los ciudadanos de Concepción y Lota.
Probablemente amigos mios aun no se dan cuentan que estamos siendo gobernados por verdaderos delincuentes que se protegen entre si con la ayuda del poder judicial lo que pasa que aun estos tipos actuan muy por debajo en forma casi inpeceptible para la sociedad.....