LA CONCERTACIÓN SE APUNA EN CASA PIEDRA Y CHILE REQUIERE UN NUEVO REFERENTE CIUDADANO
Arturo Alejandro Muñoz – desde Coltauco
LA TELEVISIÓN MOSTRÓ al desnudo el verdadero rostro de nuestros gobernantes concertacionistas cuando el Ministro de Hacienda, y la Primera Mandataria, concurrieron a Casa Piedra para participar en el encuentro anual de los empresarios, llamado ENADE.
Andrés Velasco –conocido en algunos medios informativos como ‘mister Velascou’- se mandó un numerito que desgraciadamente no ha sido destacado por los periódicos de papel que están en manos de los patrones de la Concertación. En un momento de arrebato monetarista, aprovechando que la poderosa audiencia manifestaba estar gozosamente de acuerdo con los planteamientos esbozados por el gobierno, el ministro lanzó lo que él quería que se considerara gracioso: “en países como Singapur, el Ministro de Hacienda gana un sueldo de un millón de dólares”. Obviamente, los empresarios sonrieron satisfechos pues aquel ‘chistecito ministerial’ les permitiría demostrar a la población que sus ganancias como capitalistas no son algo de otro mundo.
Patudo mister Velascou….y cara pétrea además. En Singapur su colega puede tener un sueldo de un millón de dólares, pero en esa nación asiática los funcionarios de los ministerios obtienen sueldos cercanos a los cuatro mil dólares. En Chile, los funcionarios de ministerios, con suerte, ganan quinientos dólares. El ejemplo fue definitivamente inoportuno, extemporáneo y, además, constituyó una bofetada para la gente de trabajo de nuestro país.
Después, apareció nuestra Presidenta de la República protagonizando un pequeño e inadvertido acto (inadvertido por la prensa oficialista), mediante el cual empapó de realidad y veracidad cuanto se ha dicho respecto del servilismo concertacionista ante el gran capital. Ella, la Primera Mandataria de la Nación, caminó desde la testera hacia la silla donde estaba Agustín Edwards (propietario de la empresa El Mercurio) y le saludó con una servil inclinación de su cuerpo que más pareció una venia al rey. Indigno de una Presidenta. Quien debía caminar hacia ella era el mentado Edwards, pues doña Michelle representa la máxima autoridad nacional…y no al revés, como finalmente ocurrió, develando la actitud ‘mayordomesca’ que los líderes de la Concertación tienen frente a sus verdaderos patrones.
Definitivamente, nuestros líderes parecen apunarse apenas llegan a Casa Piedra, pues rasgan vestiduras, se echan ceniza en los cabellos y golpean con piedras sus dientes para asegurarse los aplausos y satisfacciones de adinerados empresarios que, dicha sea la verdad, nunca han esperado tanto de un gobierno ‘progresista’. Y ni siquiera lo esperan de un gobierno ultraneoliberal derechista. Pero los mayordomos son así. Serviles, de voz engolada y dispuestos a tirarse al piso para que el patrón camine sobre ellos y no ensucie sus zapatos.
La felicidad del empresariado era notorio y entendible, pues tienen la seguridad de contar con gobiernos de mayordomos que dicen ser de izquierda (con esa triquiñuela han obtenido ya cuatro administraciones a través del voto popular), pero que en la cruda realidad son una especie de efectivos y exitosos albaceas de los dineros e intereses derechistas. No es todo…además, esos mayordomos dan tranquilidad al gran capital pues prometen ‘tener al ingenuo pueblo progresista bajo la rienda’, con lo que se completa el cuadro de perfecciones que los poderosos desean ver siempre en Chile.
Por ello puede entenderse que el empresariado no se hubiese escandalizado con los últimos actos de corrupción del PPD, ya que para los capitalistas se trata de un asunto menor. Lo que les interesa, y mucho, es que sus mayordomos –independientemente que de vez en cuando roben un trozo de carne de la cocina- no cambien las reglas del juego impuestas por el patrón, o se escapen un día (o una noche) con el mobiliario, los cuadros, las joyas o los electrodomésticos del palacio.
Mientras el acuerdo anterior se mantenga, los concertacionistas podrán seguir gobernando ad eternum con el visto bueno y aplauso de sus mandantes. Y robando migajas que no ponen en riesgo el grueso del capital invertido por las transnacionales. No es ese mi pensamiento, sino el de los poderosos empresarios que han encontrado en Chile una tierra fértil para sus aventuras y explotaciones. Claro que lo explicitado en estas líneas necesita contar con un elemento fundamental: el pueblo. Más claramente, con un pueblo crédulo que continúe pensando, errónea e ingenuamente, que ha elegido gobernantes, parlamentarios, alcaldes y concejales ‘progresistas’…o de izquierda. En la medida que esa ‘tartufada’ siga en pie, la Concertación estará tranquila, los empresarios felices, y el pueblo…sometido por el engaño y convencido que el sueldo mínimo es una bendición divina.
EL REFERENTE QUE SE NECESITA
La existencia de un acuerdo férreo comprometido, firmado y concretado, da la certeza de que existe un duopolio binominal conformado por Alianza por Chile-Concertación-Empresarios. Los partidos políticos -tiendas y colectividades otrora respetables- no dan confianza y perdieron credibilidad. Los políticos son hoy el estamento social que presenta la más baja puntuación en las encuestas de opinión pública. No obstante, siguen mintiendo y engañando como si fuesen propietarios absolutos del devenir real de los chilenos.
Lo sucedido en Casa Piedra lo demuestra, tanto como aquello que sucede a diario en el país y en nuestra Región del Libertador, donde autoridades y dirigentes políticos se toman de la mano para ejecutar la danza de la ignominia y conformar el coro de la incapacidad y la mentira, echándose graciosamente al bolsillo las impetraciones, denuncias y protestas de la ciudadanía. El circo continúa merced a una televisión ahogada en farándula y programas opios que adormecen conciencias, en tanto el país cabecea una siesta de tres décadas alimentada por quienes se auto erigen como ‘conductores de la nación y referentes morales’, pero que en el fondo son solamente lacayos bien pagados del capital sin fronteras.
Longueira ataca a Piñera, Piñera se ríe de Longueira. Ambos se candidatean para La Moneda y todos los UDI y RN saludan con sus pañuelos las decisiones, dejando a un lado las controversias de sus veleidosos representantes. Flores descuera a Girardi, Girardi se hace el de las chacras y se cobija en el Consejo de su partido que le ayuda sin ambages. Flores amenaza irse, pero vuelve. Girardi ‘libra piola’ (en su colectividad) de las acusaciones fundadas que le sindican como vulgar prevaricador, mientras Flores amenaza con crear una organización paralela para ‘cuidar los intereses de la gente’. Todos aplauden, se abrazan y el tiovivo de la corrupción sigue su dañina marcha.
¿No será el momento de crear un referente ciudadano ajeno a las tiendas políticas actuales, amplio, honesto, honrado, serio, tenaz y poderoso? Un referente que pueda competir con significativas posibilidades en todas y cada una de las elecciones que se vienen encima los años próximos y que, además, devele y denuncie los ilícitos que cometen nuestros dirigentes actuales, sean estos de derecha, centro o izquierda, llevándolos responsablemente ante el juicio público y, ojalá, ante los tribunales.
Es la hora de decir ‘basta’, ‘se acabó’….la gente colocó en los cargos a quienes hoy delinquen, prevarican y extorsionan…la gente es quien debe sacarlos, utilizando para ello la legalidad del sufragio, la misma legalidad que faculta estructurar nuevas colectividades, nuevos referentes. Y del mismo modo que Chile dijo hace dieciocho años: sin odio, sin temor, sin violencia….sólo con conciencia, sufragio y decisión.

angustiada dijo
Córtenla con estas denuncias cabros del Paskin, me tienen chata con tanta verdad que recién he descubierto gracias a ustedes. Les juro que he estado súper atenta a las posibles declaraciones y desmentidos de mi diputado y de mi senador, pero hasta ahora están más callados que congreso de mudos. Debe ser cierto entonces todo lo que se ha dicho aquí en este diario malacatoso y roteque. Traté de conversar sobre estos asuntos con el senador Andrés Chadwick pero él no me dio ni bola. Estoy a punto de pensar que es verdad eso de que la Udi y la Concertación andan de la mano desde el año 1990 para joder a la gente y creen que haciéndose los desentendidos vamos a olvidar estas cronicas.
4 Diciembre 2006 | 05:29 AM