Arturo Alejandro Muñoz –desde Coltauco
ESTAMOS PRÓXIMOS A celebrar el bicentenario de nuestra Independencia Nacional y los problemas de fondo de la sociedad chilena parecieran haberse mantenido a lo largo de los siglos. El clasismo desgajado de las políticas económicas constituye fiel parámetro de lo dicho. Nuestra sociedad continúa mostrando, esencialmente, las mismas carencias que la caracterizaban el año 1910, pues con sencillos cortes verticales en el análisis comprobamos cuán similar era aquella época de la actual.
El profesor Alejandro Venegas, con el seudónimo Dr. Julio Valdés Canje, escribió la obra ‘Sinceridad. Chile íntimo 1910’. Descuartizó a la sociedad chilena de la época enviando 26 cartas al presidente Pedro Montt, quien había suscitado enorme esperanza a la mayoría de los chilenos, pero a la postre defraudó completamente al país. Su administración es la responsable, por ejemplo, de la matanza de obreros salitreros en la escuela Santa María, en Iquique (1907).
En su obra ‘Sinceridad’, el autor, Valdés Canje (Venegas), toca aquí y allá el tema de la moral y de la carencia de espíritu cívico. La crisis moral es "el síntoma más alarmante de esta sociedad enferma; casi me atrevería a decir que más que un síntoma es la dolencia misma". Plantea que los partidos políticos no presentan más diferencias entre sí que el nombre: "todos tienen -dice- un mismo ideal: la propia conveniencia y una misma norma de conducta: el fin justifica los medios". Da ejemplos de corrupción: cita el caso de un caballero perteneciente a la Inspección General de Instrucción Primaria, que murió "a consecuencia del abuso de los placeres sexuales" obtenidos utilizando desde su cargo una suerte de "derecho a pernada". Fustiga el "patrioterismo vocinglero" y el militarismo chauvinista, y se declara partidario de un patriotismo profundo de corte pacifista y cosmopolita, que se alimenta del "amor a la humanidad". Critica, en la tradición del positivismo laico y cientificista, a la religión y al comercio, a los que opone la ciencia y la industria. Se pliega, por otra parte, al arielismo, al criticar a quienes pretenden inculcar en la enseñanza secundaria y superior el espíritu práctico y utilitario, olvidando las fuentes de la "cultura elevada" para ser considerados útiles a la sociedad en que vivimos".
Coetáneamente, Luis Emilio Recabarren, en septiembre de 1910, en Rengo, con el título de "Ricos y pobres a través de un siglo de vida republicana", dio una conferencia a la multitud de trabajadores que asistió a ella. En uno de sus acápites, el gran líder sindical preconizaba: "La fecha gloriosa de la emancipación del pueblo no ha sonado aún. Las clases populares viven todavía esclavas, encadenadas en el orden económico, con la cadena del salario, que es su miseria; en el orden político con la cadena del cohecho, del fraude y en el orden social con la cadena de la ignorancia y de sus vicios, que les anulan”. Como es posible observar, nada nuevo hay hoy día bajo el sol chileno luego de un siglo agregado a la emancipación nacional.
Continuando la tradición de los terratenientes criollos durante la Colonia y el período independentista, las clases enriquecidas gustaban gastar sus fortunas en interminables paseos por Europa, declinando invertir el dinero en la industrialización y mejoramiento tecnológico de sus empresas, propiedades y comercios. En 1910 el ‘afrancesamiento’ de los hijos de las estirpes privilegiadas económicamente, era cosa considerada de buen gusto y se declinaba usar las raíces hispánicas en el lenguaje. Hoy, cien años más tarde, constatamos que de Francia hemos pasado a Estados Unidos, llenando de voces anglosajonas cuestiones que siempre contaron con nombres caracterizados por la lengua cervantina. No sólo las ‘voces’ son extranjeras, sino también la voluntaria dependencia ideológica-económica que muestran mayoritariamente nuestros hombres públicos. Ora de Washington y Londres, ora de Moscú y Pekín.
La brecha económica enorme, cada vez menos soportable, entre los poderosos y el pueblo, sigue siendo la principal llaga de nuestra inferioridad económica, aunque en el siglo veintiuno existe un antecedente que permite al menos disfrazarla, como es el caso del dinero plástico y las tarjetas de crédito, con las que millones de ciudadanos elijen el tipo de ‘libertad’ que suponen más atendible a la satisfacción de sus necesidades básicas, pero que muchos replican hacia un consumo inútil en términos individuales, aunque perfecto para el engrosamiento de las cuentas bancarias de productores y comerciantes.
En 1910, los gobiernos estaban en manos de hombres cuyas raíces sociales mostraban la magnificencia económica de sus familias, y el pensamiento político se derivaba de una incomprensible posición religiosa ultramontana. Los escándalos de corrupción eran protagonizados por algunos millonarios cercanos a la Presidencia de la República, más que por los mandatarios mismos y/o sus ministros. El entreguismo oficial de ese entonces encontró su máxima expresión en la dación desdeñable que los gobiernos hicieron a John North, el ‘rey del salitre’, condenando a Chile a una nitrato-dependencia que años después pasaría la cuenta groseramente.
Hoy, los tres poderes del estado muestran las interdependencias del llamado ‘familisterio’ que ocupa –y preocupa- la casi totalidad administrativa pública. A través de ese evento sociopolítico los antiguos defensores de la democracia se han transformado en los nuevos ricos, incorporándose de forma gustosa a las actividades propias de la clase pudiente nacional. Ya no se ve a los parlamentarios y dirigentes máximos de tiendas partidistas en poblaciones, liceos y zonas rurales….se les encuentra en Casa de Piedra, en la SOFOFA, en Pucón, Cachagua, Marbella y sitios similares. Adoran los flashes de cámaras fotográficas y aparecer en televisión sin importar cuál sea la causa de ello. Son mediáticos, pero no legisladores ni representantes de la ciudadanía, a la que consideran casi como un estorbo necesario, útil sólo para proveer los votos requeridos.
La principal diferencia social posible de destacar en un siglo de recorrido (1910-2010), se iguala no obstante en los hechos concretos. Cien años atrás, el pueblo estaba excluido de las elecciones de los gobernantes, ya que sólo la clase alta (o pudiente en lo económico) era quien determinaba constitucionalmente la forma de gobierno que el país requería. Hoy, el pueblo vota e indica el tipo de administración que es de su preferencia…sin embargo, no es escuchado ni atendido por quienes resultaron privilegiados con la decisión popular. Se produce un gran revoloteo en el gallinero político a objeto de aparentar enorme movimiento y trabajo, pero en los hechos concretos –salvo dos o tres huevitos escondidos por ahí- no existe verdadero progreso ni mejoramiento ostensible del pueblo avícola. Es, entonces, muy cierto lo que escribió Tomasso Di Lampedussa en su obra ‘El Gatopardo’: “Todo tiene que cambiar para que todo siga igual”.
Si antes el sometimiento del pueblo a la voluntad e intereses de los mandantes se producía a través de la fuerza y el clasismo, hoy se logra lo mismo mediante la adicción a la farándula y la teledependencia, eventos ambos que están en manos de los dueños del poder, quienes la sobredimensionan intencionadamente para lograr el adormecimiento de la masa crítica. Hace cien años el pueblo no leía porque, simple y claro, no estaba alfabetizado. Hoy, en cambio, sabiendo leer y escribir, el pueblo declina la lectura porque ha sido víctima de la domesticación consumista que tanto conviene a las cúpulas políticas y empresariales.
Tal cual preconizó en 1910 el profesor Venegas, la educación formal que el estado docente entrega hoy a los jóvenes, carece de ‘vuelo intelectual’ y opta por un utilitarismo práctico que es conducente a la anomia social, al individualismo y a un abandono insanable de nuestra identidad e Historia Social. De ello se nutre la clase política y con ello sigue creciendo el estamento empresarial criollo, entregado ya de manos y pies al capital transnacional que nos gobierna sin reconocer Dios, patria ni ley.

DESDE EL COMIENZO DEL SIGLO XX ESTAMOS EN LAS MANOS DE UNOS POCOS GRUPOS FAMILIARES QUE SE REPARTEN NO SOLAMENTE EL PODER SINO TAMBIEN LOS PARTIDOS, LOS TRIBUNALES, LOS CARGOS DE LA ALTA OFiCIALIDAD DE LAS FFAA, LA SUPERIORIDAD ECLESIÁSTICA CATÓLICA, LOS MEDIOS DE COMUNICACION, LAS ALCALDIAS, LAS GOBERNACIONES Y LA DIRECCION DE LOS SERVICIOS PUBLICOS. EN RANCAGUA VEMOS LOS MISMOS ROSTROS ENRIQUECIENDOSE CON LA PLATA DE TODOS LOS CHILENOS, CIRCULANDO DE CARGO EN CARGO Y DE PUESTO EN PUESTO HACE QUINCE AÑOS PERO SEGUIMOS ELIGIENDOLOS COMO SI NO HUBIERA NADIE MAS CAPACITADO. ADEMAS ESOS MISMOS PERSONAJES ROBAN IMPUNEMENTE Y LA JUSTICIA NO LOS TOCA PORQUE EN LOS TRIBUNALES TIENEN FAMILIARES EN CARGOS SUPERIORES. TAMPOCO SON ACUSADOS POR LA PRENSA NACIONAL PORQUE EN ELLA ESTÁN SUS PARIENTES Y SOCIOS. POR ESO SON ATACADOS LOS MEDIOS INFORMATIVOS QUE DICEN LA VERDAD Y DESTAPAN LAS OLLAS. TODO ESTO ES UN VERDADERO ASCO. CHILE ES EL PAÍS QUE MÁS RÁPIDO AVANZA HACIA LA CORRUPCIÓN TOTAL EN AMÉRICA LATINA. PAREMOS LA CHACOTA DE UNA BUENA VEZ.
Es verdad todo lo que ustedes publican en este diario, pero creo que a nadie le importa, porque nadie es capaz de llevar estas acusaciones a quien corresponde, porque al final todos tienen techo de vidrio y no son capaces de perder la seguridad económica porque ese techito se les puede caer en cualquier momento, si son tan buenos para escribir todo este tipo de chanchullos de los "SRES. POLITICOS", porque no lo hacen de verdad.
Siempre leo todo lo que ustedes son capaces de descubrir, pero no pasa nada, todo el mundo lo lee, lo comenta y muere.
Es verdad que los politicos actuales son acomodados, arrastrados, ignorantes, oportunistas, escaladores, rastreros de los milicos, sinverguenzas, coimeros, no hacen nada por mejorar el pais solo cuidan su puesto con dientes y muelas.
Da verguenza, nuestras autoridades actuales se aprenden el discurso de memoria , les falta iniciativa o no estan autorizados para pensar?
No acostumbro a comentar los comentarios.
Tal como usted dice, somos capaces de descubrir los chanchullos y también es cierto no pasa nada.
También es cierto que todo el mundo lo lee, nuestros contadores, tres, nos indican que cada día subimos en lectores.
Pero el que no pase nada es de respionsabilidad de las autoridades que tenemos, las que también leen el Paskin, pero se hacen los huevones y en otros casos, ordenan a sus gomas que bloqueen el Paskin creyendo que así las cosas no se sabrán.
Pero, "ardiente paciencia", gota a gota, Paskin a Paskin, algún día algo pasará para beneficioo de lña gran mayoría que no es ladrona ni sinverguenza.
Toleranzia
DON TOLERANZIA:
Que ingenuos hemos sido los " CHILENOS" creyendo en la mentada concertación con su politiquería barata, estamos viviendo en el mismo régimen militar, pero con otro nombre, con los mismos acomodados de siempre pasando de puesto en puesto, haciendose cada vez mas millonarios, sin mirar que se estan embolsando los impuestos de los chilenos que trabajamos, y que realmente nos importa que este país salga de la mediocridad. Aún viven del pasado de lo que hizo y dejo de hacer el DICTADOR, pero a la fecha seguimos viviendo y actuando al amparo de las leyes de PINOCHET, y entonces cuando vendran los cambios, nunca porque así es conveniente para los que nos estan gobernando actualmente, como dice la crónica, seguimos viviendo en el pasado, y sus grandes proyectos emblematicos como siempre privilegian a los que mas tienen, una minoría.
Esta son las cronicas que los chilenos necesitan leer, qué buena labor hacen ustedes en el paskin. Se me ocurre que el paskin debería invitar a una especie de panel de discusion sobre la realidad política actual con dos o tres de sus columnistas entregando sus opiniones y contestando preguntas de los asistentes. Le aseguro que sería un lleno completo. Yo conozco a Muñoz por que estuve en un par de charlas que él dio en Rancagua y en Olivar hace un tiempo, y se que es un gallo bien informado y entretenido. Hagan ese panel en algun lugar de rancagua y ya va a ver cómo se llena de gente. Asi pueeden ir educando mejor.
MUY BUENA LA PAGINA
Sr.
DIRECTOR
Santiago de Chile, 19 de agosto 2010.-
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NUEVAS REFERENCIAS DE HACE UN SIGLO, CUANDO SE CUMPLIO EL PRIMER CENTENARIO DE NUESTRA INDEPENDENCIA.
Como lo decíamos en nuestra anterior , la que no hemos visto publicada en su medio, nada de original resulta la idea de guardar una caja con “recuerdos” enterrada en ex Pza. de Armas , actual Pza. Mayor de Santiago.
El escritor ALEJANDRO VENEGAS, quien con el pseudónimo Dr. JULIO VALDES CANJE, en su reconocido género epistolar de la época, hace 100 años plasmo las vivencias sociales de la celebración del 1er. centenario de la independencia de Chile , todo en su obra…:
S I N C E R I D A D.-
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Del libro "CHILE INTIMO EN 1910 " del Viñamarino Dr. JULIO VALDES CANGE, publicado por Imprenta Universitaria ( Bandera N.130, Santiago.) a $3,50, contiene 26 cartas profundamente reflexivas del momento imperante, que le enviaba al Presidente RAMON BARROS LUCO.
En la página Nº141, con el título " MALES EN LAS INSTITUCIONES ARMADAS ",la carta se refiere a "El Ejército y la Marina". ( en ese momento no existía la aviación ni Carabineros en su forma actual).
CARTA DECIMO SEGUNDA
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EL EJERCITO I LA MARINA.
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Señor Don.
RAMON BARROS LUCO
Santiago. Viña del Mar, 3 de octubre de 1910.
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Muy honorable señor:
Voy a dedicar esta carta a hacer un breve examen del servicio público que mayores sacrificios demanda a la nación y que , por tanto debiera ser el modelo: voy a hablar de nuestra Instituciones armadas.
El Congreso Nacional, que tan avaro se ha mostrado en otras ramas de la administración pública ha tenido con el ejército y la Marina una mano verdaderamente pródiga. Mientras la mayoría de los Jueces, Gobernadores, Tesoreros, Fiscales, Administradores de Correos, Comandantes de Policía y muchísimos otros empleados indispensables, conservan el sueldo mezquino de treinta años atrás, los militares de mar y tierra, en el transcurso de veinte años, han visto triplicarse su remuneración.
Para ellos no hay crisis económica, ni déficit en los gastos nacionales, ni necesidad de hacer economías : puede quedar sin laboratorio una cátedra de la Universidad, antes que se suprima una banda de pitos o una compañía de trenes.
El presupuesto de guerra vigente alcanza a 56 millones de pesos, es decir, más del doble de lo que se gasta en instrucción pública; y más de la quinta parte de las entradas ordinarias de la nación, advirtiendo que en aquella suma no están incluidos gastos como la compra de armamentos i (sic) de barcos de guerra. Vamos a ver los frutos de tan extremado sacrificio pecuniario.
Antes que todo, debo declararos, señor, que nunca he ambicionado glorias guerreras; a los laureles salpicados de sangre humana he preferido siempre la oliva de la paz que crece regada con el sudor honrado y generoso o la palma de sacrificio altruista, sin músicas ni campanas; pero no he despreciado tampoco a los que, no sintiéndose con fuerzas o con aptitudes para servir a su patria en más elevadas esferas, se dedican al ejercicio de las armas.
Comprendo que los ejércitos, como las policías y las cárceles, son necesarios, y lo serán mientras no se modifiquen sustancialmente nuestras actuales instituciones; y pienso que las personas que los forman, si desempeñan sus puestos en conciencia, cumplen con la labor que les ha tocado en la distribución de las funciones sociales, y en consecuencia son también acreedoras a la pública estimación. Aun llegué a creer que las instituciones armadas, por su rígida disciplina, eran verdaderas escuelas de carácter, y por eso recibí con agrado la leí del servicio militar obligatorio , que iba a llevar a todos los jóvenes a los cuarteles a recibir un baño de cultura unos, de espíritu democrático otros, y a vigorizar todo su organismo y robustecer su voluntad.
Me he acercado, señor, a nuestro ejército y veo que las cosas miradas de cerca son muy diferentes a observadas a la distancia. En nada , tal vez , ha influido tanto en nuestro país la ciega imitación de lo europeo, como en la organización del Ejército y de la Marina de guerra; y en esto, como en casi todo, no hemos alcanzado a asimilar i nos hemos contentado con el remedo. De las férreamente disciplinadas tropas que el Príncipe von Moltke movía en los territorios franceses, como las piezas de un tablero de ajedrez, sólo hemos tomado los bigotes amenazando a los ojos, el casco reluciente, el arrastrar del sable, el saludar golpeando fuertemente el suelo con él tacón de la bota, el paso de parada y una que otra fruslería por el estilo.
Pero lo que hay de gente en aquel ejército, la homogeneidad, la conexión estrecha de cada una de las partes que hace del todo un organismo fuerte y flexible, el culto del cumplimiento del deber, eso no lo hemos imitado, ni podemos imitarlo, porque es el fruto de una lenta educación de todo un pueblo, de toda una raza que se quiere.
Las tradiciones heroicas que suelen ser un poderoso elemento vivificador de las instituciones bélicas quedaron, por lo que hace a nuestro Ejército, sepultadas el 91 en los campos que empapó de sangre chilena y cubrió de luto una guerra fratricida. I con los gloriosos recuerdos fenecieron allí muchas vidas dedicadas por entero al servicio de las armas, que fueron reemplazadas por advenedizos, a quienes un capricho de la suerte levantó hasta la cumbre.
Estos elementos del todo extraños a la milicia, unos pocos que antepusieron sus convicciones políticas a sus deberes de soldados y una falange numerosa de transfiguras y traidores, fueron la base del actual Ejercito.
Posteriormente , han ido ingresando los vencidos por la Revolución, por cariño al oficio algunos, por necesidad los demás. A estos se han agregado los jóvenes que han hecho sus estudios en la Escuela Militar o que han seguido cursos rápidos de seis meses o un año, para alumnos de los años superiores de humanidades. Se comprende que con elementos tan extraños no puede haber en nuestro Ejército cohesión ni armonía de ninguna especie.
Los cuerpos militares tienen algo de las congregaciones religiosas: por fuera todo es orden, respeto , Cariño; mientras allí adentro, engendradas por la ociosidad, se desencadenan las pasiones, levanta la cabeza la insubordinación, muestra su diente la envidia y culebrean sin embozo la murmuración y la calumnia. Allí lo natural es el despotismo del superior para con el subalterno y la sumisión servil de éste hacia aquel, lo cual en vez de hombres de carácter, forma siervos.
En ninguna parte tal vez se ve tan postergado el verdadero mérito ni encuentran tan llano el camino la lisonja y la adulación. El estudio, la cultura científica, las investigaciones, son cosa para la "exportación". Lo que sirve a nuestro militar moderno son las cualidades de sociedad, de salón, un oficial debe ser hombre de mundo. Por eso, así como a un vividor se le desarrolla el estómago y se le atrofia él cerebro, en los cuarteles se han agrandado extraordinariamente los casinos con sus cantinas, billares, grandes comedores para banquetes y regios salones para bailes, al paso que se han reducido hasta lo inverosímil las bibliotecas los gabinetes de trabajo.
Hubo un tiempo en que el Ejército y la Marina daban al país un gran número hombres de saber que en los días de paz le ofrecían el fruto de sus estudios; entonces se daban en le Escuela Naval y en la Academia Militar una enseñanza seria que habilitaba a sus alumnos para seguir estudios superiores. Hoy día antes que el oficial trabajador y de conocimientos sólidos, se coloca al buen mozo, de cuerpo gallardo, de rostro agraciado y modales pulidos; por eso se trata de atraer hacia aquellos establecimientos a los hijos de familias de categoría , para lo cual ha sido menester hacer bajar el nivel científico de sus estudios.
La Escuela Militar ( que de las dos es la que he podido estudiar más de cerca ) está desempeñando un papel análogo al de los Institutos Comerciales, en cuanto sirve para que los establecimientos de instrucción secundaria se descarguen de los elementos incapaces de seguir sus cursos, con la sola diferencia de que aquella , sólo recibe a los jóvenes de buena familia y de buena....figura, i estos lo aceptan todo.
Tales procedimientos han traído como resultado, juntamente con el descenso del nivel científico de los estudios, una funesta depresión moral. Casi todos los cadetes que pasan por el Ejército van con una lastre muy escaso de méritos reales, i en vez , llevan un amor propio desmedido i una fatuidad sin límites. De ideales, para qué hablar !....Sus mayores anhelos están cifrados en tres cosas : ascender pronto, conquistar relaciones sociales i casarse bien.
Imaginemos ahora , el desarrollo que tomaran tales aspiraciones cuando los nuevos oficiales se encuentran bajo las órdenes de jefes que tampoco conocen otras mas elevadas, i que para realizarlas emplean cuanto medio está a su alcance; y ven que en realidad los que primero surgen son los más audaces, los mas aduladores, los más farsantes y menos escrupulosos. ¿ Que se podrá esperar de un Alférez que ve que en su cuerpo todo se arregla con músicas y estampidos de botellas de champaña ?.
Llega un Inspector a tomar la cuenta del equipo, o un jefe para presenciar la revista, o un general a juzgar las maniobras, y antes de que vea nada , vienen el " champañazo", la comida, el banquete o el baile a neutralizar su acción fiscalizadora.
Jefes tiene el Ejército, que podría envidiar cualquier casa de comercio norteamericana por su habilidad y desvergüenza para batir el bombo del reclamo atrayendo la general atención hacia su importantísima persona. I mas de uno de estos fantoches recorren el Viejo Mundo pregonando los puntos que calza la cultura de los jefes de nuestro Ejército, no es extraño, pues , que los oficiales jóvenes y verdaderamente meritorios sean cada día más raros, los hay todavía, pero van desapareciendo, i su lugar lo ocupan individuos vulgares, adocenados, ignorantes i sin moralidad.
No vayáis a entender , señor, que con esto quiero decir de que lleven vida licenciosa, no , en este punto la oficialidad del Ejército, por lo general , ha ganado mucho, , aunque no sean del todo insólitos casos como el jefe del cuerpo que no hace muchos meses llegó a una importante ciudad del centro de la República a tomar el mando de su regimiento, acompañado de una cortesana, a quien presentó a sus oficiales como su legítima esposa, la tuvo un par de meses en la casa de huéspedes y luego que, por gatuperios de ella, se divulgó el secreto, hubo de despacharla con el escándalo consiguiente.
Pero no solo los vicios constituyen "inmoralidad" , según mi modo de entender, este término comprende también lo que algunos filósofos han querido designar con la palabra " amoralidad ", esto es, la ausencia de los sentimientos morales, lo que puede ser un mal muchísimo mayor que muchos vicios; y es esto, lo que se nota en la mayoría de los oficiales salidos de la Escuela Militar.
No voy a hablaros, señor, de su falta de piedad para con los infelices que caen bajo su mando : pudiera argüirse que se ven cohibidos por la estrictez de la disciplina militar; quiero referirme sólo a la falta de sentimientos que todo hombre debe anidar en su corazón. Conozco muchos ejemplos, pero voy a citar sólo dos; ambos muestran el anulamiento absoluto del amor filial.
Un honrado albañil, de una ciudad del centro del país, tenia un hijo que en la escuela manifestó cualidades intelectuales no comunes, sus amigos le aconsejaron que lo pusiera en el liceo, y el , a pesar de la pequeñez de su salario, se resolvió a estrechar más su condición de toda su vida para poder vestir decentemente a aquel niño y comprarle los libros y útiles necesarios. En el nuevo establecimiento el muchacho siguió dando pruebas de su inteligencia y observó muy buena conducta, pero no se sabe si por aspiración propia , por consejo extraño, cuando menos lo esperaban sus maestros, tomó el partido de presentarse como aspirante a cadete de la escuela Militar.
Su examen fue espléndido, los honrosos certificados que llevaba, su despejo natural i su apuesta figura, le abrieron las puertas de la carrera de las armas. Sus estudios fueron lucidos, y su padre se henchía de justa satisfacción.
En vacaciones ataviado con los vistosos arreos militares y dueño de los puntos mas altos de su curso, lo cual trataba de premiar, haciendo aun mayores sacrificios para que en todas circunstancias pudiera presentarse como un verdadero caballerito.
Corrieron los años, y el cadete salió de la Escuela con su despacho de subteniente de un cuerpo acantonado en un pueblo de la frontera. El nuevo oficial, inteligente y buen mozo , cayó muy bien en la sociedad de aquel pueblo, que era muy obsequiosa con los oficiales del regimiento, y a los pocos meses era el organizador de todas las fiestas, era el joven necesario. Al principio escribía a su familia con cierta frecuencia y aun envió algunos pequeños regalos a sus hermanas, después , fue poco a poco descuidando la costumbre de escribir, y finalmente, ni contestaba las cartas de los suyos.
Una vez, en unas maniobras, el joven oficial sufrió una violenta caída del caballo y quedó sin conocimiento y con una pierna fracturada. Los diarios de Santiago dieron noticia de este desgraciado suceso, por ello lo supo el padre, y acto continuo, dejando la plana y el nivel, voló en auxilio del hijo predilecto, del hijo de sus miserias, por quién había pasado hambre junto con todos sus demos hijos, que habían tenido que quedar en la más lastimosa ignorancia, para que él se educara, él que iba a ser la honra de los suyos.
El oficial había sido trasladado del campamento a la ciudad, donde las familias mas pudientes se disputaron por recibirlo y atenderlo. Cinco días después, cuando llegó su padre, su estado era muy satisfactorio; el cirujano del cuerpo, que lo había acompañado desde el campamento, había procedido con el mayor acierto i oportunidad, de tan modo que no se haba presentado fiebre y la curación seguía su marcha lenta pero segura. La parte más distinguida de la sociedad acudía diariamente a la casa en que quedó, unos a visitarle, otros a informarse del estado de su salud.
El dueño de casa, dos de sus hijas y algunos caballeros amigos estaban haciéndole tertulia , cuando el asistente entró al dormitorio y, cuadrándose frente al oficial, le dijo :
-Mi soteniente, un endividuo quiere hablar con usé.
- ¿ Cómo se llama ?.
-Fulano de tal, mi soteniente, y nombró al padre del oficial.
Este palideció visiblemente, quedó un momento mudo i con la vista vaga, como quien resuelve una ardua dificultad, y luego, dirigiéndose al asistente que aun permanecía de pié, cuadrado al medio de la alcoba, le dijo :
-Trae papel y lápiz.
El soldado obedeció rápidamente.
El oficial escribió con mano trémula una carilla de papel, la dobló, y alargándola al asistente le dijo: " Entrégala ".
Entre tanto los contertulios del enfermo no despegaban los labios i se miraban consternados, como si adivinasen las ruines angustias que en esos momentos atormentaban a aquella alma cobarde.
El asistente volvió al zaguán, donde había quedado esperando el "individuo", y le entregó el papel.
El infeliz pasó la vista por aquellos renglones infames en que se desconocía su autoridad de padre , se despreciaba su cariño y se le exigía que se alejara inmediatamente de aquella casa.
Con los ojos llenos de lágrimas y el paso vacilante, se disponía a retirarse, cuando, como si hubiera cruzado por su mente un rayo de esperanza, se volvió hacia el soldado y le preguntó:
-¿ Mi hijo escribió este papel?.
-¿ Que hijo?. Lo escribió mi soteniente Tal.. ( i dijo el apellido del oficial ).
-¿ Cómo se llama su soteniente ?.
-Fulano de Tal. Era el nombre de su hijo !.
- ¿ i el mismo lo escribió ?.
- El, con su misma mano.
Ya no cabía lugar a la menor duda...El pérfido era él, el predilecto, el hijo de sus miserias...I el desgraciado albañil, se alejó para ir a compartir su amargura con su familia que esperaba ansiosa las noticias del que ya no pensaba en ella...........
El otro caso, es el de una pobre preceptora de escuela, jubilada, que para educar a su hijo se vio en la precisión de vender una pequeña propiedad que había adquirido con sus escasos ahorros. Su hijo , a poco de estar en la Escuela Militar, comenzó a manifestarse retraído de ella cada vez que se encontraba fuera de la casa; en la escuela particularmente tenía un miedo atroz de que sus compañeros fueran a saber que era hijo de una preceptora, y evitaba a toda costa la presencia de su madre en aquel establecimiento.
Más tarde, cuando fue oficial, y la bondadosa señora, pobre, enferma y cargada de años, hubiera de recibir el premio de sus desvelos y abnegaciones, la abandonó totalmente, y sólo por el temor de una denuncia ante sus jefes, o de una declamación por la justicia, ha consentido en asignarle una mezquina pensión de quince pesos mensuales que, unida a la de jubilación, podrá tal vez , satisfacer las necesidades de la infeliz preceptora; pero no podrá consolar jamás su atribulado corazón de madre olvidada por su hijo desnaturalizado.
Como antes dije, señor , estos no son por desgracia, casos aislados , y debemos considerarlo como un síntoma de que entre nuestros militares ha encontrado un medio propicio para su desarrollo este virus destructor que ya hemos encontrado en otros órdenes sociales.
Naturalmente con tales jefes un ejército no puede contribuir en manera alguna al progreso el país, i de ahí que hayan salido fallidas todas las esperanzas que había hecho concebir la lei del servicio militar obligatorio.
La rigurosa equidad, que hubiera podido influir tanto en nuestra democratización, no ha existido nunca: desde el primer día el favoritismo más impudente ha exceptuado a los hijos de los aristócratas i de familias influyentes, ya por la parcialidad de los jefes, ya por la de los jueces, i a los que no le ha otorgado su exención los ha hecho aspirante a oficiales. aun cuando hayan estado mui lejos de cumplir con los requisitos exijidos por la lei o los reglamentos.
El individuo de pueblo, el hijo de la familia sin influjos i sin veladores han sido las víctimas, ellos han debido dejar sus trabajos, sus empleos , sus estudios, para ir a perder seis meses o un años ganando un sueldo que dista mucho de poder satisfacer sus necesidades, en un aprendizaje aparente i dado en una forma absurda.
Lo que se esperaba del servicio militar en cuanto al desarrollo de la voluntad i formación del carácter de los conscriptos, tampoco se ha conseguido, porque ello no se alcanza por medio de la disciplina i ejercicios caprichosos, como los que en el Ejército imperan : tales procedimientos no hacen hombres de voluntad firme, sino, cuando mucho, hombres tercos i testarudos. Las prácticas seguidas comúnmente en nuestras milicias pervierten el carácter en vez de robustecerlo. Con indignación me refería hace poco, un caballero las humillaciones que tuvo que sufrir cuando hizo el servicio de la Guardia Nacional, a pesar de haber tenido la suerte de no hacerlo de simple soldado. Le correspondió incorporarse a una compañía de injenieros militares, cuyo cuartel estaba por aquel entonces ( año 1898 ) al pié del cerro Santa Lucía, en Santiago, en el mismo sitio en que ahora es la plaza de Vicuña Mackenna, ( frente al ex cine Santa Lucía.)
En los primeros momentos quedaron reunidos en un patio todos los conscriptos, aspirantes a oficiales i soldados rasos; era el conjunto más curioso de jente de todos los pelajes, desde el estudiante universitario de chaqué i sombrero hongo, hasta el granuja merodeador del barrio del Matadero con chupalla i ojota. Un teniente los hizo formar, i luego les dio orden de inclinarse hasta tener que apoyarse con las manos en el suelo, i cuando los tuvo en cuatro pies, los fue llamando con un "pschit" i chasquendo los dedos como se hace para atraer a los perros.
Todos los jóvenes tuvieron que iniciar su vida de cuartel con aquella humillación estúpida con la que el imbécil del oficial quiso poner a prueba su obediencia. Más tarde ese mismo fantoche galoneado recorrió las camas de los conscriptos despertándolos i pidiéndoles dinero prestado; los jóvenes creyeron que se trataba de una segunda prueba de su espíritu militar, i se apresuraron a ofrecerle cuanto tenían en sus carteras; pero aquella fue prueba que dura hasta la hora actual.
Al día siguiente de su llegada se les ordenó trasladar una gran cantidad de vigas de un punto a otro, i como los jóvenes decentes se pusieran sobre el hombro un pañuelo para no echar a perder su ropa se les ordenó guardarlo, i los oficiales se divirtieron lanzando pullas y cuchufletas a los " futres de chaqué ".
Un joven que hizo en Osorno su servicio militar hace tres años, me conversaba en días pasados de la cólera i el despecho que a él i a sus compañeros les parecía la conducta servil de su jefe, un capitán de la compañía de trenes, que los obligaba con frecuencia a tener marchas de más de 40 kilómetros, en pésimas condiciones, sólo por lisonjear a un opulento hacendado, con cuya hija deseaba casarse.
Estas cosas, como veis , señor , no son para formar el carácter de los conscriptos, sino para envilecerlos o para despertar en ellos el espíritu de rebelión.
El réjimen de los cuarteles, en jeneral, es absurdo i hasta inhumano i lo prueba el hecho de que en todos los cuerpos el estado sanitario es lamentable, i el servicio militar cuesta anualmente a la nación un número de vidas asombrosos , ( hasta el 28 del mes en curso en el sólo rejimiento Caupolicán , iban fallecidos doce conscriptos ( El Mercurio de Santiago N.3661 ) , sobre todo si se considera que se trata de hombres sanos, en la flor de su edad , examinados por un médico antes de ser admitidos en los cuarteles, de hombres que en su mayor parte se alimentan mejor, andan abrigados i tienen un lecho más cómodo que en su casa.
Otro hecho más acusador aun es la frecuencia de los suicidios; quien conozca el temperamento del individuo de nuestras clases trabajadoras podrá convenir en que , para que llegue a quitarse la vida es necesario que se sienta oprimido de una manera inhumana.
Direis , señor , que estoi hablando de casos aislados; pero os engañais, porque los hechos se repiten con una frecuencia alarmante; sólo que los jefes los ocultan o disimulan en lo posible. Siempre los cuarteles me han evocado el recuerdo de los conventos, i es porque tienen mucho de ellos: la rijidez, la austeridad aparente, el espíritu de cuerpo i al mismo tiempo las intrigas i rivalidades , i el misterio de las cosas que pasan en sus claustros. La vida de cuartel que bien pudiera ser alegre, sana, confortante , es pesada,
abrumadora por sus ejercicios monótonos i repetidos hasta la desesperación, por el trato casi siempre brutal de los instructores, por la mala distribución de las horas de trabajo, por la falta de equidad de los jefes i por los castigos
inhumanos.
Imitando a los ejércitos europeos, se ha introducido en el nuestro la jimnasia ; pero en la forma en que se ha hecho ha sido un gran mal, porque se ha implantado su enseñanza i no se ha formado los profesores.
Los ejercicios jimnásticos de tan espléndido resultados bajo la dirección de una persona que los sepa elegir i graduar, en manos de un ignorante, como son los cabos i sargentos que sirven de instructores, pueden tener resultados desastrosos. He visto el caso de uno de estos instructores que
a un recluta que se mostraba un poco lerdo para hacer los movimientos que él indicaba, lo tuvo durante cinco minutos haciendo circunducciones del brazo izquierdo, i , como al fin le faltasen materialmente las fuerzas, le tomó el brazo i le comenzó a hacer el movimiento, con violencia tal, que a los pocos segundos el recluta lanzó un alarido i cayó al suelo sin conocimiento. La acción brutal de instructor le había producido una luxación en el hombro, al mismo tiempo que una sinovites serosa, lo que le obligó a permanecer mes i medio en el hospital.
Todos los jóvenes que hicieron el servicio militar el año 1902 en el rejimiento Buin recuerdan con horror e indignación el caso de un pobre muchacho que, a causa de una artritis mal curada, tenía cierta dificultad en el movimiento de la rodilla derecha, i como esto le impidiera hacer el paso de parada con el garbo debido, el instructor lo hizo sentarse en el borde de una acequia i poner el pié derecho sobre el otro borde, i luego obligó al recluta más pesado a sentarse sobre su rodilla en vago, naturalmente se produjo la dislocación de los huesos i fue preciso llevar en camilla al hospital al infeliz conscripto, a quien unas cuantas semanas después hubo que amputarle la pierna.
Tales delitos quedaron completamente impunes porque los llamados a castigarlos, los oficiales i jefes no son menos inhumanos ni menos ignorantes en este punto que los cabos i sarjentos, i prueba de ello dan en las marchas i e las maniobras, en las que no se toma en cuenta para nada la hijiene i las necesidades del organismo. Tengo en mi poder el itinerario de una marcha que hizo el cuerpo de fronteras, en el cual no hai talvez una sola jornada , hecha según la indicaciones de la ciencia, porque antes de la salud de los soldados hubo que mirar los intereses del proveedor i la comodidad de los jefes i oficiales.
Ahora comprendereis, señor, cómo es posible que entre esa jente joven i escojida haya anualmente tantos enfermos, defunciones i aun suicidios. Un medio de evitar alguno de estos males, mientas los jefes e instructores no hacen estudios científicos de fisiolojía i de hijiene para que sepan de lo que es capaz el organismo humano, i en consecuencia, de lo que de él se puede exijir, sería el obligar a los instructores a ejecutar los ejercicios al mismo tiempo que los reclutas, i a los oficiales de infantería, a hacer la marcha a pié como
los soldados.
Fuera de estos males que pudiéramos llamar fisiolójicos, el servicio militar ocasiona, señor, a nuestra juventud, otros daños de carácter moral no menos graves, ; pero por ser estos muchos i no querer yo fatigar vuestra paciencia dilatando demasiado esta carta, voi a referirme sólo a los inconvenientes que la conscripción militar tiene para la juventud estudiosa.
La época en que comienza el servicio ( 1ero. de noviembre ) parece calculada para hacer perder dos años al escolar, i con ello el entusiasmo por el trabajo i la perseverancia en el estudio. Un rector de un liceo de primera clase me decía poco ha : " es incalculable el mal que causa a la cultura de nuestra juventud el servicio militar, pues de los alumnos que por acudir a los cuarteles interrumpen sus estudios, no los reanuda la quinta parte. En una época de las más críticas de su existencia, cuando despuntan los deseos i pasiones juveniles, i el carácter no est todavía suficientemente desarrollado, la vida militar los arranca a sus maestros i los sume en un ambiente peligroso, poniéndolos repentinamente en contacto con elementos corruptores cuyo influjo son incapaces de evitar.
I por desgracia, señor , este educacionista tiene sobrada razón; porque yo, que no estoi como él en contacto íntimo con la juventud, he tenido oportunidades de ver muchos mozo que han salido de los cuarteles con el cuerpo quebrantado por enfermedades infecciosas cuyas consecuencias nadie puede prever, i con el alma marchita por el aliento de los vicios.
Finalmente, el único provecho positivo que pudiera sacar nuestro "roto" del servicio militar, el aprender a leer i a escribir, tampoco se alcanza, porque la atmósfera del cuartel no es propicia para esta clase de instrucción; los oficiales la miran con indiferencia i con desprecio; el profesor que la tiene a su cargo no goza de las consideraciones que merece, i está relegado a la sección de los cabos i sarjentos. Casi todos los analfabetos que pasan con los cuarteles salen con papeletas en que está consignado que han aprendido a leer i a escribir, pero me consta que en muchísimos casos eso no es verdad; tengo a la vista en los momentos que os escribo, varias de esas papeletas cuyos dueños no saben ni firmar.
Estos gravísimos inconvenientes de nuestro ejército pudieran disimularse algo si estuvieran compensados, siquiera en parte, con algunas ventajas, aunque fueran aparentes.
La instrucción de nuestros cuerpos de tropa está dirijida a formar soldados más útiles para una revista militar que para el caso desgraciado de una guerra ( i si lo dudáis, señor, preguntad, cuánto tiempo dedican a aprender el paso de parada).
Sin embargo, cuando se le necesitó para su especialidad con motivo de la celebración del Centenario, nos encontramos con que no estaban en situación de presentarse, i el Congreso hubo de aprobar un gasto extraordinario de 1.700.000 pesos o más para su movilización.
No sufrirá , señor, un desengaño menos doloroso que el mío al estudiar el Ejército, quien observe de cerca nuestra Marina de guerra. Se ha hecho público los casos de los jóvenes de nobles ideales, que llevados por su afición al estudio, han entrado al servicio de la Armada, i al poco tiempo han vuelto entristecidos i desconsolados, como el viajero que en el desierto corrió hacia el lago transparente que un miraje engañoso dibujó ante su vista.
Talvez este es el único punto, señor, en que yo no necesito extenderme, porque vos tenéis sobrado motivo para conocerlo mejor que cualquier otro profano , puesto que la suerte os puso en íntimo contacto con esta institución en tiempo no distante, i aun tuviste que sufrir las consecuencias de su falta de disciplina.
No ignoráis, señor , que en la Armada como en el Ejército, más que el talento i la dedicación al trabajo, valen la buena figura i el servilismo : entre los oficiales jóvenes ha llegado a ser corriente que en sus charlas i bromas satiricen a alguno que no es un Adonis, diciendo :" este es de los desembarcados", con lo que aluden a la selección de lindos que se ha hecho cada vez que un barco de guerra ha ido a un puerto de una nación amiga en misión de confraternidad. Vos sabéis , por otra parte, porqué han sido alejados de su puesto muchos jefes ilustrados i pundonorosos, como sabéis también por qué gozan de favor otros ineptos i sin escrúpulos.
En la Armada también predomina lo superficial, lo hueco, lo aparente. Lejendaria se ha hecho la galantería i la cultura social de nuestros marinos, sin embargo , todo el que haya tenido con ellos un trato más o menos íntimo, sabe que bajo el ceremonial cortesano, ocultan un solemne menosprecio por la mujer : en la dama más honesta i cumplida el joven marino primero que todo ve a una hembra, i la desnuda en su imajinación antes de pensar en penetrar un punto de su espíritu. I por mal nuestro, esta apariencia no se limita a cosas como estas, i alcanza a la preparación científica de nuestros marinos : los repetidos i bochornosos accidentes que han experimentado nuestros buques de guerra en los últimos tiempos, van desmoronando aquel prestijio de saber i de pericia que en días menos aciagos que los presentes, fue justo motivo de orgullo de nuestras milicias navales.
No obstante, las muchas diferencias i vicios de nuestra Marina de guerra, es justo reconocer que aun conserva , arrinconada talvez i cubiertas de polvo, muchas joyas de buena ley, que acaso mañana puedan ser el núcleo de una evolución salvadora si se corrijen oportunamente o insurrectos y subversivos si no.
Voi, señor, a terminar esta carta, i al hacerlo, debo confesaros que en ninguna he necesitado hacer un esfuerzo tan grande para sobreponerme a esta tendencia, que todos tenemos, a disimular las faltas de las instituciones que, con razón o sin ella, han alagado a nuestro amor propio nacional. Pero por dicha triunfaron en mí los impulsos verdaderamente patrióticos, triunfó la sinceridad, i he podido presentaros un cuadro que, aunque descolorido, da una idea de los males que aquejan al servicio público que está consumiendo nuestras mejores fuerzas vitales, ya se consideren las sumas injentes de dinero que anualmente se le dedican, ya el número de intelijencias i voluntades que desvía de fines humanitarios, ya el de los brazos que sustrae a la agricultura i a las demás industrias.
Os saludo , señor, con muchísimo respeto.
DR. JULIO VALDES CANGE
Viña del Mar, 3 octubre 1910.
COMENTARIOS FINALES: Como la vez anterior, habiendo transcurrido exactamente 100 años ,cabe hacer notar, primero, las modificaciones del idioma, ya que el que lo escribió es un escritor de reconocido prestigio y que ,en lo grueso ,nada ha cambiado, que los personajes citados son los que educaron a generales como Pinochet y a los oficiales de su época, incluso a los actuales, ya que la filosofía de los militares es una sola desde 1810 y sus reformas son incipientes, casi inexistentes siempre cosméticas y tecnológicas y nunca filosóficas y, finalmente, que esta es la semilla de la que salieron instituciones de protección civil, pero militarizadas como los Carabineros de Chile. Finalmente, el lector tiene la palabra.-
MARIO A. DE LA FUENTE FERNANDEZ
TTE.(r) DE CARABINEROS
PRESIDENTE DE OMIDECHI
militaresdemocraticosde@chile.com
Sr.
DIRECTOR
Santiago de Chile, 11 de agosto 2010.-
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Nada de original resulta la idea de guardar una caja con “recuerdos” enterrada en ex Pza. de Armas , actual Pza. Mayor de Santiago.
El escritor ALEJANDRO VENEGAS, quien con el pseudónimo Dr. JULIO VALDES CANJE, en su reconocido género epistolar de la época, hace 100 años plasmo las vivencias sociales de la celebración del 1er. centenario de la independencia de Chile , todo en su obra…:
“SINCERIDAD III”
Del libro "CHILE INTIMO EN 1910" del Viñamarino Dr. JULIO VALDES CANGE, publicado por Imprenta Universitaria ( Bandera Nº130,Santiago.) a $3,50, contiene 26 cartas profundamente reflexivas del momento imperante, que le enviaba al Presidente RAMON BARROS LUCO . En la pagina Nº342 , y siguientes , encontramos: ( trascripción idéntica )
CARTA VIJECIMO QUINTA.
REORGANIZACION DEL EJERCITO I LA MARINA.
Señor Don. RAMON BARROS LUCO Santiago .
Viña del Mar.4 de diciembre de 1910.
Meritísimo señor:
En ninguna rama de los Servicios gubernativos nos ha extraviado mas el espíritu de imitación que el Ejercito i la Marina. Deslumbrados por la militarización de los pueblos europeos que luchan por la hegemonía universal, hemos organizado un Ejercito, equipado una escuadra i nos hemos dado a delirar con el predominio sudamericano. Durante un decenio estuvimos haciendo de matón, luego se alarmo nuestro vecino de allende los Andes i se puso en guardia, las precauciones de este despertaron recelos en el Brasil, que también se armo.
Se produjo entonces la "paz armada", con gran contentamiento de nuestros hábiles político que ya pudieron imitar en todo a los europeos. Las consecuencias no necesito demostrarlas todos los pueblos de América nos están contemplando, corridos i agotados en presencia de nuestros poderosos rivales que nos han dejado a una distancia enorme.
Ya os insinué, señor, la idea de que el único expediente patriótico es hacer ver a nuestro pueblo que llevamos un rumbo errado i debemos correjirlo. No digo yo que vayamos a disolver nuestro Ejercito i a enajenar nuestros barcos de guerra; porque las suspicacias i enconos que nosotros mismos hemos provocado pudieran sernos peligrosos, si nuestras hermanas de Americanos vieran de la noche a la mañana con las manos desnudas; pero podemos convertir esos elemento de retroceso i destrucción en maquinas de adelanto, productoras de beneficio i de vida.
Y a nuestra escuadra ha prestado al comercio i al progreso humano en jeneral, con sus esploraciones i estudios hidrograficos, servicios inapreciables que revelan talento, esfuerzo i constancia extraordinarios, ignorados triunfos de la paz, que acaso merecen lo mas alto porque sus celebradas hazañas de guerra.
Sigamos, señor, ese glorioso camino, convirtiendo nuestras naves en elementos de progreso: que servicio tan importante pudiera prestar a la colonización i población de la regiones magallanicas, en el mejoramiento de nuestros puertos por medio de construcciones hidráulicas, en abrir nuevos mercados a nuestro comercio ; en contribuir al fomento de nuestra marina mercante, i en tantas otras esferas en que su acción puede ser benéfica! .
Muchas de nuestras naves deberán convertirse en escuelas i talleres; i para ello es necesario que sus jefes i oficiales sean profesores e injenieros, i que la conscripción naval amplíe su objetivo i no se contente con preparar a los individuos para que puedan prestar sus servicios como marineros en caso de guerra ,sino que trate de formar hombres útiles a la patria en todo caso i circunstancia.
El servicio militar en mar i en tierra debe tener un fin puramente civilizador, su objetivo capital debe ser aprovechar los elementos sociales que hoy se extravían i se pierden, redimir a los proletarios del espíritu a los que no son capaces de ganar para poder vivir como hombres.
La Lei debe llamar a los cuarteles i a las naves de guerra a todos aquellos que no posean conocimientos que se den en una escuela primaria elemental, i debe retenerlos por cuatro años, tiempo que emplearan en adquirir esos conocimientos, en aprender el manejo de las armas i en hacerse prácticos en un oficio o profesión.
El Ejercito debe dejar de ser una caterva de jente ociosa, zanganos de la colmena social , para cambiarse en una colectividad inminentemente productiva i moralizadora.
Cada cuartel será una escuela i una fabrica a la vez, en que los oficiales serán arquitectos, injenieros, mecánicos, electricistas, etc. I los soldados, operarios. En un cuartel se harán los trajes i el calzado para todo el ejercito i para los policías de la republica; de tal manera que los que allí hagan su servicio militar saldrán sastres i zapateros.
En otro se fabricaran las monturas i atalajes para los regimientos de caballería i de artillería i para los cuerpos policiales; de ahí los conscriptos saldrán talabarteros i maleteros. En otro se construirán i repararan los carros i furgones que el estado necesita para sus distintos departamentos, i con ello se convertirán los soldados en herreros i en oficiales de carrocerías.
Del mismo modo habrá cuerpos que se dediquen a la carpintería i hagan los mobiliarios para oficinas publicas; a la reparación de armamentos ;; a la construcción de edificios; a la de ferrocarriles i puentes, etc. etc.
En cada cuartel, además de preparar a la tropa para un oficio principal, se puede favorecer el desarrollo de otros secundarios entre los soldados, como los de barbero, cocinero, repostero, panadero, etc.. La mira de las autoridades militares debe estar dirijida a aprovechar a todos los individuos que pasen por los cuarteles transformándolos en miembros útiles a la colectividad nacional.
En los primeros tiempos deberá llamarse al servicio militar a todos los ciudadanos solteros que no sepan leer ni escribir, cuya edad no pase los 35 años i no baje de 20; después la conscripción gravitara sobre todos los chilenos de 17 años arriba que no tengan los conocimientos que se dan en una escuela primaria elemental, exceptuando solo a los que padezcan de una imposibilidad física absoluta.
Tal vez, señor, ninguna de las reformas que os he propuesto en el discurso de estas cartas va a suscitar tantas protestas i oposición como esta que se refiere a nuestras instituciones armadas.
Nos hemos habituado del todo a mirar a los militares de mar i de tierra como a los petimetres que pasean los portales, figurillas de adorno en los salones aristocráticos, pero que para nada sirven. La idea solo de ver salir a uno de estos oficialitos tan perfumados, de casaca tan ceñida, de bigotes tan retorcidos, de un cuartel oliente a cuero i suelas, causa una impresión desagradable; pero es tiempo, señor, de que dejemos a un lado el oropel i demos al metal fino la estimación que merece.
Yo se que el primer paso que deis en este sentido se elevara un inmenso clamoreo a favor de los "defensores de la patria" ,a quienes según la opinión de muchos se debe tener como a los gatos i los cocodrilos sagrados en los templos del antiguo Ejipto.
Pero no os amilanéis ,i cuando os salgan al paso esos declamadores. Recordadles esta anécdota de Tolstoi.
Cuando el ilustre moralista cumplió 80 años de edad se reunieron en Yasnaya Polaina centenares de admiradores de todos los puntos de la tierra que iban a felicitar al gran pensador, departían una vez debajo de una enramada el anciano i unos seis u ocho visitantes de diversas nacionalidades, i en el rodar de la conversación, se llego a hablar de las desgracias de las Naciones que unos atribuían al rejimen de gobierno, otros a la falta de instrucción, otros al abandono de los campos de cultivo por los labradores, otros a causas mui diversas.
Tolstoi, en silencio, escuchaba con suma atención las diversas opiniones, pero habiéndole pedido la suya uno de los concurrentes, se expresó de esta manera: "En las riberas del Oka vivían felices numerosos campesinos, la tierra no era prodiga, pero labrada con tesón producía lo necesario para vivir con holgura, i aun para guardar algo de reserva.
Ivan Pavlovitch, uno de los labradores, estuvo una vez en la feria de Novgorod, i compro una hermosísima pareja de perros sabuesos para que cuidaran su casa.
Los animalitos al poco tiempo se hicieron conocidos en todos los campos de la vega de lrio Oka, por sus continuas correrías en las cuales las ovejas i terneros no solían quedar mui bien parados.
Nicolai Fofanof, vecino de Ivan Pavlovich, fastidiado de las continuas molestias de los sabuesos ,en la primera feria de Novgorod, compro otra pareja de sabuesos para que le defendieran su casa i sus ganados.
Al principio los nuevos guardianes riñeron con los antiguos, pero de pronto se amistaron i los cuatro hicieron juntos las correrías.
Los otros vecinos que vieron aumentar la amenaza para las ovejas, se proporcionaron también sus sabuesos, i así a la vuelta de pocos años, cada labrador era dueño de una jauría numerosa de 15 a 20 perros.
Apenas se oscurecía los ladridos atronaban el aire; al mas leve ruido los sabuesos corrían furiosos i con estrépito tal, que parecía que un ejercito de bandidos fuera a asaltar la casa.
Los amos, azorados, atrancaban bien las puertas i decian entre si :"Dios mío, que fuera de nosotros sin estos valientes sabuesos que tan abnegadamente defienden nuestra casa!".
Los que habían provocado el tumulto eran otros perros que iban por el camino o merodeaban cerca de la cocina, por lo común los defensores concluían por engrosar la partida de los vagos i seguir con ellos.
Entre tanto la miseria había sentado sus reales en la aldea; los niños cubiertos de harapos, palidecían de frío i de hambre, i los hombres, por mas que trabajaban de la mañana a la noche, no conseguían arrancar al suelo el sustento necesario para su familia.
Un día se quejaban de su suerte delante del pope del lugar, i como culparan de ello al "Cielo", este les dijo; "La culpa la tenéis vosotros :os lamentáis de que en vuestra casa falta el pan para vuestros hijos que languidecen magros i descoloridos , i sin embargo, veo que todos mantenéis decenas de perros gordos i lucios.
-"Son los defensores de nuestros hogares ", exclamaron los labradores.-"¿Los defensores?,¿De quién os defienden ?"-Señor, si no fuera por ellos , los perros extraños acabarían con nuestros ganados i hasta con nosotros mismos.
-"Ciegos, ciegos, dijo el Pope, no comprendéis que los perros defienden a cada uno de los perros de los demás ,i que si nadie tuviera perros no necesitaríais "defensores" que se comen todo el pan que debiera alimentar a vuestros hijos .
`Suprimid los sabuesos, i la paz i la abundancia volverán a vuestros hogares".
Los labradores siguiendo el dictamen del Pope, se deshicieron de sus defensores i un año después sus sobrados i buhardillas no bastaban para contener las provisiones, i en el rostro de sus hijos sonreirán la salud i la felicidad.
Lo mismo que pasaba en las riberas del Oka acontece ahora a los europeos ; tienen ejércitos innumerables de "defensores" que meten mucho ruido cuando notan la menor agitación entre los "defensores" de un país vecino i están consumiendo las mejores fuerzas de todas las naciones.
Así hablo aquel anciano bondadoso, i tenia muchísima razón ; pero de vos, señor, depende que los pseudos defensores de nuestra patria se conviertan en un organismo productor al cual no tenga paliación posible la parábola del ilustre pensador eslavo.
Aceptad, señor, el homenaje de mi respeto.
DR. JULIO VALDES CANGE
Viña del Mar, 4 de diciembre 1910.-
COMENTARIOS FINALES: Habiendo transcurrido exactamente 100 años ,cabe hacer notar, primero, las modificaciones del idioma, ya que el que lo escribió es un escritor de reconocido prestigio y que ,en lo grueso ,nada ha cambiado, que los personajes citados son los que educaron a generales como Pinochet y a los oficiales de su época, incluso a los actuales, ya que la filosofía de los militares es una sola desde 1810 y sus reformas son incipientes, casi inexistentes siempre cosméticas y tecnológicas y nunca filosóficas y, finalmente, que esta es la semilla de la que salieron instituciones de protección civil, pero militarizadas como los Carabineros de Chile. Finalmente, el lector tiene la palabra.-
MARIO A. DE LA FUENTE FERNANDEZ
TTE.(r) DE CARABINEROS
PRESIDENTE DE OMIDECHI
militaresdemocraticosde@chile.com
SR.
DIRECTOR
Santiago de Chile , 3 de noviembre 2010.-
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La ORGANIZACIÓN DE MILITARES DEMOCRATICOS DE CHILE, “OMIDECHI”,
DECLARACION PUBLICA
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Con el advenimiento de esta “supuesta democracia” , la transformación que han “disfrutado” quienes , por egoísta intereses personales, se aliaron para derrotar a Pinochet , hoy transformados en burgueses, y el nulo reconocimiento de graves traiciones a los intereses del pueblo que terminó sumiéndonos en una derecha retrógrada sucedánea .. , EXPONE :
1.-Exigimos se plebiscite la reforma a la Ley electoral incluyendo la REVOCATORIA y la libre postulación ciudadana a TODOS los cargos sujetos a proceso electoral. Una auténtica supra democracia implica que si puedo votar para presidente, de ahí para abajo. Si puedo ser elegido presidente sin interferencia alguna, menos de partido, salvo porcentaje de apoyo personal,
2.- Exigimos la convocatoria INMEDIATA de un Pacto “Antitransfuguismo”.
Efectivamente , la Concertación entregó en “bandeja” el Gobierno a la derecha , lo que llamamos el Síndrome de AZNAR, y de lo que les advertimos oportunamente ,entre otras cosas, por haber roto el Pacto tácito de DECENCIA “Antitransfuguismo”, y por ello, invitamos a la formación de una Agrupación ciudadana encargada del Seguimiento para protestar formalmente y exigir explicaciones a los transformistas o tránsfugas, una nueva “FUNA”.
3.-Exigimos pues, NO tan sólo "un cambio de caras" y reconocimientos volátiles , seguiremos haciendo "oposición a la oposición", si a la brevedad no se toma el “TORO POR LAS ASTAS” y se empieza por reconocer los errores y sentenciar a los culpables.
4.-Si todo lo que tiene que aportar la actual oposición , la CONCERTACION ,son críticas mal intencionadas referente a hechos que cuando estaban en el gobierno, no hicieron, “porque ya no es urgente emprender medidas que favorezcan la recuperación económica y la creación de empleo”, porque total ya estaban en los mullidos sillones del poder, NO empecemos a tapar con denuncias vanas los inmensos hoyos económicos y decepción generalizada.
Con todo, porque no somos borregos entreguistas, hemos decidido lanzarnos al ataque contra la concertación por haber apoyado y no sancionado, a quienes llegaron al cargo en reconocidos caso de transfuguismo.
Sabemos que es de sabios cambiar de opinión, siempre que ello no sea por mero lucro personal, lo que lo transforma en un oportunista indecente.
Si no se comprometen hoy en la oposición a denunciar y sancionar a los TRANSFUGAS , volverá a suceder en pleno el SINDROME DE AZNAR . ( dos periodos ).
Comprométanse a aplicar el pacto de calidad moral con la decencia, en localidad por localidad, institución por institución. Con la formación del nuevo Gobierno: "En vez de aplicarlo, transformándose en cómplices, en la práctica, se dedican a hacer oposición a la oposición". Lo que tiene empinada a la derecha en las encuestas y lo que demuestra que tan poco demócratas son.
En la falta de decisión de la Concertación se ve cobardía y egoísmo, hacen tiempo hasta que pase el “chaparrón” para que todo quede igual.
La abulia , la desidia de la Concertación y la no concreción de un Pacto Antitransfuguismo se hará presente nuevamente en las próximas elecciones parlamentarias , una nueva protesta formal ante lo que consideramos un incumplimiento con las bases populares, lo que les ocasionó la derrota.
Ya esta en España, la nueva Ley Electoral, que restringe al máximos las posibilidades de los tránsfugas para alterar desde un Gobierno municipal para arriba, hasta el de Primer Ministro.
Agradeceremos a ud. Difundir nuestra visión.
Atte.
MARIO A. DE LA FUENTE FERNANDEZ
TENIENTE ® DE CARABINEROS DE CHILE
P R E S I D E N T E DE “OMIDECHI”
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Militaresdemocraticosde@Chile.com
SR.
DIRECTOR
Santiago de Chile ,
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La ORGANIZACIÓN DE MILITARES DEMOCRATICOS DE CHILE, “OMIDECHI”,
Con respecto a la “sorprendente” idea del Senador UDI, Ultra Derechista Ignominiosa, Pablo Longueira , que propuso un plebiscito para resolver la histórica aspiración de Bolivia de obtener una salida soberana al Océano Pacifico a través de territorio chileno, EXPONE:
1.-La derecha desde el advenimiento de la democracia (1990 )ha estado en contra de los plebiscitos nacionales abiertos y nos alegramos que cambie su proceder dándole la oportunidad al pueblo de decidir los asuntos importantes.
2.-Ahora, si vamos a hacer plebiscito, debemos instaurarlo como una norma real oportuna, efectiva de solución de problemas nacionales por la vía pacífica, no oportunista y aprovechar de plebiscitar, la Ley electoral, el periodo presidencial y su reelección, poner numero de periodos a los parlamentarios , la recuperación para el estado de los servicios públicos, bienes naturales como el agua , minerales , territorios y empresas expoliadas a vil precio, etc.
3.-Si vamos a plebiscitar soberanía extranjera, que se gano por la fuerza de las armas generando miles de muertos, debemos partir por la soberanía de los connacionales, o sea los pueblos originarios integrados al territorio chileno, por nuestros conciudadanos, también a la fuerza , mapuches, rapanui, aimará, Kawashkar, atacameños, etc.
4.- “OMIDECHI”, cree y propone una “verdadera” integración especialmente con nuestros vecinos, ya que nos hemos transformado en el “KIKO” del barrio , definitivamente es más seguro, más barato y no creemos en el cuento del “lobo”, que genera una carrera armamentista que perjudica, la educación, la salud y la vivienda de la mayoría de los chilenos. Definitivamente es una falacia el armamentismo como disuasión. Y Finalmente….
5.-.-Si vamos a ser un estado democrático y modernos hagamos las cosas bien no “ to the chilean wave”.
Agradeceremos a ud. Difundir nuestra visión.
Atte.
MARIO A. DE LA FUENTE FERNANDEZ
TENIENTE ® DE CARABINEROS DE CHILE
P R E S I D E N T E
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Militaresdemocraticosde@Chile.com
En las policías especialmente en CARABINEROS DE CHILE, TODO ES OSCURO. Una policía única en un país sentencia al pueblo a ser víctima de injusticias, abusos e ilegalidades, especialmente cuando un policía, un conocido o un familiar de éste participa en un hecho, ya que se constituyen en juez y parte y al civil solo le queda perder , especialmente cuando los Gobiernos están formados por políticos y autoridades corruptas y entreguistas .Cuanto más receptivo seas a los cambios en ti mismo, mejor te irá en cualquier aspecto de la vida. Cuanto más abras tu mente y quites los filtros que pones entre la información que recibes y tu pensamiento, mejor le irá a tu familia. Reaccionar con el estómago o desde la sangre de la herida, sólo indica intolerancia e ignorancia, pero sobre todo, falta de seso. GRATIS en GOOGLE
“OPSIC”, Las Operaciones Psicológicas;
“SICAR”, Los servicios de Inteligencia de Carabineros de Chile,
La Psicología, la Ética y la Moral en Carabineros de Chile como factor de Inseguridad ciudadana, o seguir los cursos de
Inteligencia Militar para civiles,
Investigador y Vigilantes Privados,
Interrogatorio Policial en Democracia.
GRATIS EN INTERNET
En 20 años de la Concertación en el gobierno chileno, nada hizo por controlar a Carabineros, sus crímenes y abusos aumentaron año tras año en vez de disminuir con el advenimiento de la democracia.
En YOUTUBE busca “Carabineros de Chile” o “MARIODELAFUENTE”
http://MARIODELAFUENTE.BLOGCINDARIO.COM
http://lacomunidad.elpais.com/mariodelafuente-eldardo.
Todos del escritor chileno español
MARIO A. DE LA FUENTE FERNANDEZ
Teniente ( r ) de Carabineros de Chile
Presidente de OMIDECHI.
militaresdemocraticosde@chile.com
LA “DIATRIMANIA”
MARIODELAFUENTE@CHILE.COM
La “DIATRIMANIA”, es una moderna enfermedad psicológica y social que consiste en el incontrolable impulso, obsesión de participar y opinar sobre un tema en internet, aunque se ignore las causas o el efecto del mismo. Esta basada en el acceso anónimo a las redes de Internet. Su nombre deriva de la DIATRIBA ( escrito violento a veces dirigido contra una persona o grupo de personas ) y que se aparta del tema tratado. La Diatrimanía es una moderna versión de la falacia “ad hominem”. En la gran mayoría de las veces con cero aporte al asunto, es más, consigue perjudicar el afán general del foro abierto.
El insultar mediante la Diatriba, para que sea realmente un aporte sano, es un arte que supone originalidad , talento y cultivo y esta sujeto en cinco pilares : la inventio ( la búsqueda de los argumentos ), la dispositio ( ordenación de los argumentos ), la elocutuio ( elección y combinación de las palabras y figuras adecuadas para conmover y persuadir ); la actio ( pronunciación con una dicción y entonación correcta) y la memoria ( memorización con técnica declamatoria y mímica ( estas dos últimas ,en los foros escritos no son necesarias y son de importancia secundaria ).
El diatrímano, como se llama a este enfermo, no entra en el fondo de la controversia del foro ya que carece de competencias y argumentos para opinar pero generalmente utiliza “ paranomásias” basadas en la homofonía ( igualdad de sonidos ) para lograr algunos “retruécanos” algunas veces bien logrados que podrían esconder una “ sinécdoque” más compleja ( figura que consiste en transferir el significado de una palabra a otra por la contigüidad que existe entre ambas.
Nuestros abuelos que ni conocieron la Internet simplemente la llamaban “VERBORREA” INCONTINENCIA ORATORIA y los psicólogos lo clasifican entre obsesiones que presentan los que padecen de complejos de inferioridad.-