COMUNAS RURALES QUE SON FEUDOS FAMILIARES
Arturo Alejandro Muñoz
Desde Coltauco
El Hombre llegó a la luna en 1969; inventó la computación y la Internet; surgió la televisión por cable junto con el teléfono celular; el fax es un adminículo de conectividad escrita que se usa con la misma facilidad que un sombrero; el mundo se globalizó y no tiene nada de sorprendente ni diabólico comunicarse, vía Messenger, con cualquier rincón del planeta; las noticias vuelan con mayor vertiginosidad que un relámpago y nada puede quedar oculto al conocimiento e información de los humanos…..pero en algunas comunas rurales todo lo anterior es simplemente paisaje, como si se tratara de eventos ficticios relatados por alguna película de Walt Disney. En esos lugares, el mundo dejó de girar hace cuatro décadas y algunos grupos familiares de la región persisten en mantener el statu quo en beneficio de sus intereses particulares.
Algunas comunas rurales de la Sexta Región parecen haber sido clavadas a la rueda de la Historia en el año 1960. Por ellas no pasó la ‘Revolución en Libertad’, la convulsionada época de la Unidad Popular ni los duros y trágicos años de la dictadura militar. Siguen viviendo en los tiempos de las calendas griegas, o mejor dicho, en los calendarios cuando el patrón’, el terrateniente, era dios y sabio, ángel y diablo, mago feudal dueño de todas las cosas y definidor de la voluntad de cuánta persona cruzara por sus propiedades. Parece que en algunas comunas rurales ello no ha cambiado mucho, al menos en la percepción que tienen los agricultores de mayor capacidad económica respecto de la ‘democracia’ y el justo derecho a la representación ciudadana.
En otras crónicas –publicadas aquí y en diversos medios- he insistido en un término que a mi juicio define el sistema que está ahogando a Chile políticamente, y muy en especial a nuestra Región. Me refiero al ‘familisterio’. ¿Y de qué trata ese concepto? Si usted tiene paciencia (y ganas) puede revisar los listados de parlamentarios, ministros, subsecretarios, seremis, gobernadores, intendentes y jefes de servicios que en los últimos quince años han ocupado esos cargos públicos. Encontrará, dolorosamente, que hay un pequeño grupo de apellidos que se repiten una y otra vez en la rotatoria sin fin de prebendas familiares y políticas que la ciudadanía ha aceptado ingenuamente.
Las conexiones entre parlamentarios, autoridades locales y empresarios enriquecidos, es francamente motivo de alarma y repudio. Las tiendas políticas son responsables directas de tales estragos, pues ellas nominan a los candidatos a cualquier cosa (desde senadores a concejales), así como proponen los nombres para las seremías, gobernaciones, intendencias y servicios varios (SERVIU, CORFO, INP, etc.). Apellidos como Frei, Aylwin, Novoa, Chadwick, Piñera, Sule, Zaldívar, se repiten sin cesar en la política mayor desde la década de 1970. No sólo está referido aquello a los ‘pater familias’, sino que ahora se extiende en beneficio de sus vástagos, de sus sobrinos, sus yernos, nueras y cuñados, ya que siempre encontramos a uno de ellos como postulante (nominado por un partido político) a cualquier cargo. Obvio, puesto que familia que ‘trabaja’ unida, se mantiene idem. El país no interesa. ¿La gente? Al carajo.
En el escenario regional lo anterior ya pasó de castaño a oscuro. Y seguirá profundizándose el color negro. Tome usted la lista de las actuales autoridades regionales y compárela con los listados de hace tres, cinco o diez años…..descubrirá que fulanito y menganita, perenganito y zutanita, llevan más de tres lustros usufructuando del fisco en los cargos de mayor relevancia regional. Como si en Rancagua, Rengo, San Fernando, Graneros, Santa Cruz, Peumo, etc., no hubiese personas capacitadas para esos efectos, y solamente los bendecidos por el familisterio cuentan con experticia y calificación. De eso quieren convencer siempre a la ciudadanía, vendiéndole la peregrina idea de que solamente algunos privilegiados –como ellos- poseen cerebros para conducir instituciones públicas, gobernaciones y servicios varios.
En algunas comunas rurales lo anterior comienza a adquirir tintes de escándalo. Hay jefes comunales emparentados sanguíneamente con senadores y diputados de la Alianza y de la Concertación, amén de ser empresarios de billetera gorda y famélica solidaridad social. Por ejemplo, hijos de diputados postulando al sillón municipal o a una concejalía; nuera de una alcaldesa –que a su vez es pariente de ‘perennes’ senadores de ambos bandos- ya está trabajando para convertirse en primera autoridad comunal; hermanos de un diputado -que también se constituyó en caudillo de una tienda política oficialista- vienen ocupando diversos cargos públicos en la región y son siempre postulados por aquella misma tienda a ocupaciones de representatividad ciudadana, pese a que los electores no los privilegian con su votación (pero la insistencia, hasta la ‘demolición’, puede derribar los muros de Jericó); y así, suma y sigue el tiovivo del familisterio para asegurar prebendas.
Estos grupos familiares no muestran intenciones de abandonar la chimenea para permitir el tiraje sano y la rotación de ideas, proyectos, programas, creatividad e ingenio, elementos que son de exigua existencia en nuestra región según la perspectiva de los actuales dirigentes políticos nacionales y locales. Dirigentes que, por lo demás, han demostrado que sus baúles de propuestas y arcones de honestidad se encuentran tan vacíos como el almacén de sus propuestas.
Tales actitudes gatopardistas provocan enorme daño al sistema democrático, pues erosionan las bases sobre las cuales descansa nuestra institucionalidad y ponen en riesgo la solidez del republicanismo regional, que comienza a asemejarse cada vez más a una pequeña nación bananera en manos de diez familias enriquecidas, endiosadas y decimonónicas. Cuando la gente, el pueblo, salga por fin de los escenarios faranduleros y mediáticos administrados por esos grupos fácticos, recién entonces las situaciones podrían comenzar a experimentar cambios positivos en muchas comunas rurales, donde el feudalismo político y el inquilinaje mental siguen corriendo libres por nuestros campos y pueblos.
No es un asunto desdeñable el que hemos señalado en líneas anteriores, ya que algo grave y delicado está sucediendo en nuestro país, donde según una encuesta realizada por una conocida empresa dedicada a recabar opinión pública, quedó demostrado que dos de cada tres personas requeridas no tenía idea qué se celebraba en las fiestas patrias. Ello, precisamente, va en beneficio del mantenimiento de un establishment clasista y depreciador. Urge retomar en escuelas, liceos y colegios las materias atingentes a la educación cívica y no dejar a nuestros jóvenes en la absoluta ignorancia al respecto, ignorancia y desconocimiento que constituyen la mejor fórmula para cimentar en el país una perversa fórmula política que México ya vivió, el PRI.

mariana dijo
SÓLO LA VERDAD DUELE Y OFENDE. PERO TAMBIEN SOLO LA VERDAD NOS HARÁ LIBRES. LOS SUCHES DE LAS FAMILIAS FEUDALES DE LA REGIÓN COMIENZAN A ESCRIBIR DEFENDIENDO A SUS PATRONCITOS POR ORDENES DE ELLOS. POR LO MENOS SABEN LER Y LEEN EL PASKIN. ESO ES UN MUY BUEN COMIENZO.
19 Septiembre 2006 | 07:46 PM