Nº82, DEL 21 al 27 agosto de 2006
"Los que tienen miedo estarán con nosotros si nos mantenemos firmes."
"Queremos las estructuras al servicio del hombre y no al hombre al servicio de las estructuras. Queremos tener el placer de vivir y nunca más el mal de vivir."

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A MODO DE EDITORIAL
LA INCOMPETENCIA Y NEGLIGENCIA DE LAS AUTORIDADES DE SALUD DE LA VI REGIÓN
Hace algunos días atrás falleció MARIANA ANDREA QUINTEROS VIELMA, una niña de tan solo cinco años de edad que sufría de cáncer al riñón desde al año pasado.
Su fallecimiento se produjo luego de una serie de negligencias médicas que empezaron a ocurrir el año 2005. En efecto, ese año los padres de Mariana la llevaron de urgencia al Hospital Regional de Rancagua, los médicos luego de examinarla le diagnosticaron una APENDICITIS. Luego de ello, Mariana fue sometida a la típica operación para extraerle el apéndice y allí, tan solo en ese momento, los "profesionales de la salud" se dieron cuenta que el mal que afectaba a la niña era mucho más grave que una simple apéndice y por tal razón, fue enviada al Hospital Exequiel González Cortez para su tratamiento en donde estuvo, con ese fin, hasta julio de este año cuando, a pesar de su delicado estado de salud fue dada de alta en Santiago.
Una vez en su casa de la Población René Schneider comenzaron sus complicaciones lo que provocó que sus padres la llevaran nuevamente a Urgencia del Hospital Regional en donde la atendió un médico de nacionalidad boliviana quien le recetó un medicamento que no correspondía ya que al dárselo, a la niña, iba a producir mayores complicaciones ya que, al parecer, era contraindicado a la grave enfermedad que padecía Mariana.
El padre corrió hasta la vereda del frente del Hospital y en la Farmacia de Emergencia se le vendió el remedio, recetado por el boliviano, pero se le entregó un medicamento VENCIDO en casi un mes.
Una vez con el remedio en su poder, los padres retiraron a Mariana del Hospital y la trasladaron a su hogar.
A las pocas horas la niña empeoró, los padres con ella en sus brazos corrieron hasta el SAPU del sector Schneider. Cuando cruzaban la calle fueron vistos por un médico del Consultorio ubicado a un costado de la 3ª Comisaría, en la 25 de Febrero, quien a esa hora, las seis de la mañana, se dirigía a su trabajo. El médico paró su vehículo y se bajó a prestarles los primeros auxilios, acción providencial pues en el SAPU a esa hora no había ningún médico.
Mariana murió dejando a sus padres, familiares y amigos sumidos en la más profunda tristeza.
Este relato lo escuché de boca de un vecino de Mariana y deja al descubierto lo rasca que es nuestro servicio de salud, con diagnósticos errados, con médicos seguros de su más absoluta impunidad, con farmacias que hasta el día de hoy no reciben ni siquiera un par de chirlitos por su negligencia criminal, con centros de urgencia que funcionan sin médicos, etc., etc.
¿Y las autoridades de salud dónde están?
A lo mejor la Dra. de apellido raro que oficia de Directora de Salud anda más preocupada de su imagen profesional y de aparecer en la prensa antes que la salud de los más desposeídos. Por cierto, no va a obligar a sus funcionarios a que marchen hacia la Intendencia para que reclamen por esta negligencia que costó la vida de una niña de cinco años como lo hizo hace algún tiempo atrás cuando fue acusada de negligente por un medio periodístico entre ellos The Paskin.
A lo mejor el Sr. Seremi de Salud y su peculiar Jefe de Gabinete anden más preocupados de difundir las novedades de la ley contra el tabaco que de cueestiones más importantes como la salud y la vida de una niña y de perseguir al anterior Seremi que sí estaba más preocupado de ejercer su cargo y del cumplimiento de la normativa.
Por cierto, la farmacia sigue vendiendo remedios, los sumarios médicos lo harán los pares y por qué no los amigos de los médicos cuestionados.
Una vez más veremos a alguna autoridad del sector, con su cara de idiotas, justificando lo injustificable y una vez más la muerte de una persona no habrá servido de nada.
Ojalá, algún día todas estas preguntas tengan su verdadera respuesta no tan solo para hacerle justicia a Mariana sino para evitar que otras MARIANAS tengan el mismo triste e inmerecido final.
SEROHN

LAS LECTURAS DE THE PASKIN
PROHIGGINS: LA TRIANGULACIÓN DEL DINERO Y EL SILENCIO CÓMPLICE DE LOS PARLAMENTARIOS
HOMENAJE A PINOCHET, por Andrés Bianque

FIDEL CASTRO, UN IMPRESCINDIBLE, por Carlos Poblete Ávila